Historia y Filosofía

Todos los pueblos de la Tierra se han interesado alguna vez por los sistemas de combate. Esta necesidad, nace sin embargo en los tiempos del hombre primitivo cuando existía el imperativo de defenderse de la naturaleza adversa o hacia sus propios semejantes. En este periodo de la historia los guerreros empleaban sus recursos en el combate en el campo de batalla y los chamanes lo escenificaban en las plegarias. No obstante, como técnica o sistema de combate refinado, éste no surgió hasta que los hombres se hicieron sedentarios y surgieran las primeras civilizaciones tales como Mesopotamia, Egipto, India o China. Por todo los dicho no se puede decir que las Artes Marciales surgieran en algún punto determinado de la Tierra, si no que más bien con el devenir de la historia los diversos sistemas de combate se fueron transmitiendo de un pueblo a otro adaptándose a la peculiar idiosincrasia, cultura y clima de cada uno. En el caso de las artes Marciales occidentales, han estado impregnadas de un carácter filosófico que las dotó de una calidad sin igual amén de aprovechar al máximo los recursos naturales del cuerpo humano unido a los diversos códigos de conducta morales, que en suma, siempre ha ido encaminados a buscar la formación integral del individuo.
Como el Karate se encuentra más próximo al antiguo pugilato que a la lucha propiamente dicha, los datos que se barajan hacen alusión a estos sistemas de combate de la antigüedad.

1.1. El escenario de los pueblos primitivos

Si queremos diferenciar el cuño propio de las Artes Marciales orientales con las occidentales hay que partir de sus cimientos y el elemento diferenciador que configuró el hilo transmisor de conocimientos que han sido las "fomas". Naturalmente nos estamos refiriendo a las "katas" con un origen mitad guerrero y mitad religioso que tanto ha recabado en las Artes Marciales orientales como un libro no escrito de los sistemas de combate.
Ahora bien, en el principio de los tiempos todos los ejercicios fueron actos de culto, basándose en la circunstancia de que todo movimiento corporal produce en el ser humano una excitación interior que puede aumentar hasta el entusiasmo y llegar por fin a un estado trascendente. De esta manera nacen las danzas guerreras y religiosas a partir del culto, siendo al mismo tiempo expresión de lo festivo como un acto de comunión espiritual y corporal pero siempre como un gesto imploratorio, desarrollado coreográficamente y reiterable según las reglas.
De esta manera se diferencia, pero con el mismo tronco común, las danzas guerreras que eran dirigidas por los antiguos guerreros, los primeros protectores de la humanidad, y las danzas religiosas que eran dirigidas por los místicos chamanes, los primeros médicos de la humanidad y de las que las segundas no se obtiene un seguimiento en Occidente pero sí en Oriente. De hecho ya en la cultura antigua India a través de los textos antiguos sagrados de los "Vedas" existían los precedentes necesarios para que las danzas y sus rituales influenciaran al Budismo como una forma de acercamiento a los dioses, aunque no podamos afirmar aquí por ello que las Artes Marciales procedan de esta religión, si actuó en cambio de catapulta.
En el escenario de las primeras civilizaciones de Oriente, y más concretamente en la India gracias al Budismo, se fusionarían ambos conceptos rectores en un determinado espacio geográfico con unas determinadas circunstancias. Es la herencia de un pasado que con el transcurso de la historia ha desembocado en el Arte Marcial del Karate.

1.2. El escenario de las civilizaciones en Occidente

Aunque la representación más antigua de la que tenemos noticia corresponde a una pintura rupestre española de la Cueva de la Vieja, en Albacete, y que pertenece al periodo Mesolítico, es decir entre 10000 y 5000 a.C., en la que se puede contemplar un combate con los puños entre dos hombres, los testimonios más antiguos que se poseen sobre los sistemas de combate sin armas proceden de los relieves de Mesopotamia y las pinturas murales de Egipto.
En lo sucesivo en el escenario de las civilizaciones de Occidente que conforma toda la orbe e las riberas del Mar Mediterráneo, las Artes Marciales occidentales surgieron como un entrenamiento sistemáticamente empleado por la casta militar, que en unas ocasiones derivó en competiciones deportivas de gran magnitud o en cultos religiosos antiquísimos. Todos los datos parecen indicar que en Mesopotamia y en Egipto fue un sistema de combate dirigido al campo de batalla y en Creta y Grecia tuvo la doble vertiente de ser un acto del culto y de culminación de actos deportivos, actos, que en Italia tuvieron su máxima expresión.

Mesopotamia
Precisamente en las excavaciones de Ashunnak se ha encontrado un pequeño relieve de arcilla, de principios de 2000 a.C., que muestra a dos púgiles barbudos durante el combate. En este relieve se observa como ambos adelantan el pie izquierdo con los brazos derechos doblados en un gesto defensivo mientras los puños aparecen protegidos por correajes trenzados mientras que los brazos doblados igualmente se encuentran atrás, bien equilibrando o para tomar impulso para el ataque.

Egipto
En Egipto sin embargo las escenas de pugilato no retroceden más allá del 1600 a.C., donde representado en forma de imágenes procedentes de la tumba Meryra, se observa a tres parejas de púgiles de las cuales en una se encuentran combatiendo mientras que en las otras dos, los vencedores anuncian ya sus respectivos triunfos.

Creta
En las isla de Creta hallamos hacia el año 1600 a.C., el embudo de esteatita de Hagia Triada en donde se pone de manifiesto unos esbeltos púgiles que intentan agredirse con los puños así como con los pies, deduciéndose una cierta libertada en el empleo de las extremidades para este tipo de encuentros. Es significativo como se observa a los púgiles que llevan como atuendos un ajustado cinturón, un casco y los brazos vendados.

Grecia
De Grecia nos llega hacia el 1000 a. C., la descripción de una fiesta deportiva que tenía lugar en el monte más alto de Arcadia como parte de un culto instituido por Licaon que era, en suma, un duelo de pugilato que tuvo lugar entre Epeo y Eurialo durante los funerales que dispuso Aquiles para su amigo Patroclo, fallecido en los muros de la ciudad de Troya. A partir de aquí en Grecia se dispuso con el tiempo de un sistema de combate conocido como "Pancracio" en el que estaba permitido toda clase de golpes y presas, retorcer las manos y asestar los dedos a los ojos.

Italia
Enmarcado dentro de la civilización Etrusca, la primera escena de pugilato de la que se tiene conocimiento procede del año 1000 a.C., de los cubos de chapa de bronce de Benvenuto, Kuffarn y Wascht, así como del relieve del trono de Corsini. En ellos se puede observar unos púgiles que llevan en las manos unas presas, demostrando el carácter deportivo del encuentro a decir por los premios colocados entre ambos, representados por un yelmo, y por los espectadores situados a su alrededor.
En tiempos del Impero Romano hallamos en los mosaicos de las termas de Caracalla unos profesionales del pugilato que portan en sus puños como protección un cuero muy duro con incrustaciones de plomo y hierro.

1.3. El escenario de las civilizaciones en Oriente

A pesar de que no se poseen datos tan claros y antiguos de escenas de pugilismo como en Occidente por medio de relieves, imágenes, embudos, descripciones, cubos o mosaicos, esto es debido fundamentalmente a que el escenario de Oriente es totalmente distinto. Parece ser que en a India y en la China han sido muy proclives a plasmar todos estos datos más tardíamente en forma de literatura. Incluso en las ciudades de Mohenjo Daro y Harappa pertenecientes a la civilización del río Indo del año 2000 a.C., o se observa ninguna descripción de pugilismo y tan sólo queda avanzar en el tiempo hasta el 200 a.C., para encontrar unas imágenes procedentes de la cueva número dos de Amanta y lejos del carácter deportivo o competitivo que se caracterizaba en Occidente. Porque al unísono, tanto en la India como en la China, se asiste más al tradicional culto profiláctico del cuidados del cuerpo desde un punto de vista terapéutico y que tiene una vigencia en estas civilizaciones, desde el principio de las mismas. No es de extrañar por tanto que esta cultura del combate se asociara con la cultura del conocimiento humano cuando en un determinado momento de las historia se fusionara.

India
De la India nos llega un sistema de combate que conocía la clase militar de la época conocida como "ksatriya" que practicaba el "Vajramusthi", palabra que significa " uno cuyo puño cerrado es duro", pudiéndose interpretar como un tipo de pugilismo. Ahora bien si tenemos en cuenta que hacia el año 200 a.C. aparece el primer documento escrito en hojas de palmera sobre un sistema de combate conocido como "Kalaripayat", palabra que traducida quiere decir " campo de batalla", y basado en los movimientos de ataque y defensa de los puntos vitales del cuerpo humano, lo convierte en el primer percusor de los sistemas de combate tecnificados y refinados aparecidos en Oriente y Occidente.
En una parte de este documento conocido como "Asata Vadivu" se detallan las ocho técnicas de defensa y ataque con manos desnudas, copiadas de ocho animales distintos, del mismo modo que en el "Marma Sutra" se describe detalladamente la localización exacta de los ciento ocho puntos vitales en el cuerpo, los síntomas que provocan y los centros nerviosos que se deben estimular para la posterior reanimación del individuo.
Por otro lado no es desconocido el ejercicio respiratorio practicado en la India por los hindúes conocido como "Yoga". Este ejercicio estático pero con clara connotación dirigidas al estímulo de la energía, debió de influenciar en la génesis del Arte Marcial en la India, tanto por su filosofía como por sus conocimientos funcionales del cuerpo humano, y que de algún modo, se han basado en las posiciones de los animales.

China
La primera vez que se menciona un sistema de combate en la China, procede de los libros escrito durante la dinastía Han occidental, es decir entre el año 206 a.C. a 220 d.C., donde se menciona el término "Chianti", un método practicado generalmente por la casta militar china.
Al igual que la India, en China tampoco son desconocidos los ejercicios respiratorios practicados por los taoístas conocido como "Chikung". Estos ejercicios guardan en esencia la misma coherencia que sus homónimos hindúes debiendo haber influenciado al Arte Marcial en la China.

En el siguiente cuadro puede observarse como desde la orbe de los pueblos primitivos en oriente, con la aparición de las primeras civilizaciones el arcaico guerrero evolucionó hacia la clase militar, el místico chamán evolucionó hacia la clase religiosa y como las danzas guerreras son las antecesoras de las técnicas de combate y las danzas religiosas las antecesoras de las técnicas terapéuticas.

PUEBLOS PRIMITIVOS
CIVILIZACIONES EN ORIENTE
Guerrero
Clase Militar y nobleza

Danzas Guerreras

(Prácticas Implorativas)

India: Kalaripayat

China: Chiaoti

Chamán
Clase Religiosa

Danzas Religiosas

(Prácticas Terapéuticas)

India: Yoga

China: Chikung

 

2. INDIA

La India es un subcontinente de forma triangular aislado por diversas barreras naturales como es la cordillera del Himalaya, el Océano Indico y el recorrido de dos grandes ríos como son el Indo y el Ganges, que ha supuesto para la historia del Karate el embrión de una civilización milenaria a partir de las corrientes migratorias el 2000 a.C. y que fue elaborando una herencia de la que se alimentaría el resto del continente de Asia.


2.1. Teorías del orígen del arte marcial en la India

Por este motivo son varias las hipótesis que avalan la teoría del surgimiento de un Arte Marcial milenario en la India, de acuerdo con las numerosas delegaciones de expertos que se han trasladado hasta este vasto país para buscar los orígenes del Karate y como a la vez la religión del Budismo ha sido el vehículo transmisor de estas enseñanzas.
De hecho en las salas de entrenamientos budistas existen los generales divinos conocidos en la India como "duvara palakas", en China como "nio" y en Japón como "kongo rikishi". Además existe la figura de un maestro denominado en la India como "gurukal", en China como "sifu" y en Japón como "sensei". Y en el aspecto más relevante, el Arte Marcial se transmite en la fórmula de las fórmulas de las formas, que en la India se conoce como "suvadu" o "uechu", en China como "tao" o "kuen" y en Japón como "kata". Precisamente los mismo ideogramas de una misma kata pueden también tener diversas lecturas en idioma chino, okinawense y japonés, designando la lectura india, la más antigua, el aspecto esotérico de la misma mientras que en la lectura japonesa el aspecto es más superficial. De ahí que aún es posible encontrar en el nombre de algunas de ellas como "jitte", "jiin" o "jion" la raíz de la lengua antigua de la India, el sánscrito, en donde "ji" es la contracción de "jihi", que quiere decir "benevolencia" significando en el idioma chino el vocablo "ji" el nombre de un templo, con especial referencia al monasterio de Shorinji. De mismo modo en el kata "shisochin", que puede traducirse por "batalla en cuatro direcciones", en la traducción okinawense "chin", que es el "jing" en idioma chino, designa la "dienxue", una técnica particular de atacar los puntos vitales siguiendo los ciclos diarios y estacionales de la circulación de la energía, siendo el mismo ideograma que se encuentra en "chinto", "sanchin", "shisochin" y "seiyunchin". Luego estas katas se leerían, en parte, en parte, como una forma particular de atacar los puntos vitales, corroborando esta traducciones el patrón que ha venido transmitiéndose de forma tradicional desde la India hasta el mismo Japón, en algunas de ellas.
Por supuesto todas las katas poseen este doble significado cuyo conocimiento profundo correspondería a los alumnos internos o "uchi deshi" en contrapartida a los alumnos externos. Anotar aquí que los alumnos internos en la tradición estricta correspondería a aquellos que disfrutan de la total entrega personal entre el maestro y el alumno y que lo hace depositario de todos los conocimientos de su escuela, mientras que los alumnos externos son aquellos que dentro de la genealogía oficial se encuentran relegados a un número menor de precisiones.

INDIA
CHINA
JAPÓN
Duvara Palakas
Nio
Kongo Rikishi
Kalaripayat
Kempo
Karate
Gurukal
Sifu
Sensei
Suvadu
Uechu Kuen
Tao Kata
Kalari
Dojo

 

2.2. Siddartha Gautuma, fundador del Budismo

Siddartha Gautuma o "Buda" configura para la historia del Karate y del resto de las Artes Marciales orientales, el punto de partida en donde entroncan el mundo de la religión y los sistemas de combate. Nacido hacia el año 620 a.C. en la India, fue un monarca que fundó la religión del Budismo pero que para nuestro interés estuvo marcadamente influido por los sabios de la época, tanto en las ciencias de las matemáticas, como en los sistemas de combate de los que seguramente Buda fue instruido por medio de los "kastriya". Y así trasladó su habilidad combativa incluso después de convertirse en Buda, siendo capaz según cuenta la leyenda, de vencer a cualquier espíritu maligno deslumbrándole con el reflejo del nimbo que rodeaba su cuerpo, aunque hay que suponer que en realidad esta afirmación no es sino una fantasía que señala el empleo de alguno de los movimientos que posteriormente formaron parte de los katas.
Como quiera que sea, salvaguardar la vida era un precepto que comulgaba con las ideas del Budismo, tanto que para los monjes que itineraban por los caminos al verse expuestos a continuos altercados, resultaba de la mayor importancia estar entrenado para el combate. En la época en que vivió Buda, la habilidad combativa era considerada un recurso natural tanto del guerrero como del religioso.


El texto de Artes Marciales de la India: el Hokke Kyo

El primer testimonio escrito que se posee sobre un antiguo Arte Marcial en la India se halla en la escritura budista de autor desconocido denominada "Lotus Sutra" y que en idioma japonés se conoce como "Hokke Kyo", en donde se cita un tipo de Arte Marcial conocido como "Nata", cuyo significado viene a decir "carácter viril" o también "danzante" o "ejecutante", siendo altamente significativo habida cuenta de la similitud que existe entre las danzas orientales y los ejercicios formales como las katas y en la que desempeñan aproximadamente el mismo abundamiento la versión del Hokke Kyo que goza actualmente de más credibilidad es la traducción china del mismo con el nombre de "Fahuasanching" en la que se traduce este Arte Marcial como "pegada mutua" o "golpe mutuo".
En el capítulo decimocuarto de este tratado existe un interesante pasaje en el cual Buda, dirigiéndose a un alumno le dice "... en la esfera de la acción e intimidad, el budista vive en estado de paciencia, no busca el trato de reyes… ni el de pugilistas…". Dado que el pugilismo es el arte de combatir con los puños, las palabras de Buda constituyen una evidencia de que un sistema de tal naturaleza existía en la India cuando el Hokke Kyo fue escrito.


3. CHINA

La China es con mucho, un país con una cultura encerrada en sí misma y de un paisaje con los más diversos climas limitado por fronteras naturales como las esteparias llanuras al norte, la cordillera del Himalaya a sur y al oeste, y el Mar de China y las llanuras fluviales al este, producto de dos grandes ríos como son el Huang Ho y el Yang Tse que han supuesto para la historia del karate, el embrión de otra civilización milenaria a partir de las corrientes migratorias del 1000 a.C.m que fue elaborando una herencia de la que se alimentó el resto del continente de Asia.


3.1. La introducción del arte marcial en China

Con el Budismo incipiente en la India, esta religión se fue introduciendo por este vasto país sobretodo porque en el siglo I d.C. el emperador chino Ming Ti decidió enviar una delegación diplomática de mensajeros a la India para obtener escrituras e imágenes originales.
Fue de esta forma como el Budismo alcanzó se cenit en China entre los siglos III y V d.C. hasta el punto de que se edificaron numerosos monasterios siendo de los primeros el de Lushan, levantado en el año 268, y el de Gunagxiao levantado en año 397, de donde de este último se tiene conocimiento de que en el primer año de su creación ya llegó un reputado monje hindú procedente del reino de Shabin, actualmente Cachemira, para difundir la religión del Budismo. Sin embargo el monasterio más importante para la historia de las Artes Marciales fue el de "Shaolin", o "Shorinji" en idioma japonés, construido en el año 495 en la provincia de Honan, al norte de China, el cual albergó en sus principios un monje hindú que registró la historia conocido como Batuo. Este monje, introdujo en el siglo V d.C. una corriente del Budismo conocida como Hinayana, muy proclive a la adoración de las imágenes y los utensilios de oro en las dependencias del monasterio, por lo que decidió instruir a dos de sus moradores, Hui Guang y Zeng Zoo en la técnica fluida y la técnica poderosa respectivamente, con el pretexto de crear un cuerpo de seguridad que protegiera los tesoros de las dependencias monásticas. Aunque se tienen datos de que existiera en China algún sistema de combate antes de capacidades guerreras altamente tecnificadas pudiera emplearlas ocasionalmente, parece ser en este contexto un elemento totalmente innovador de acuerdo con los preceptos de que los monjes debían salvaguardar sus vidas y los de sus semejantes.

3.2. Daruma, legítimo sucesor del Budismo y su llegada a Shorinji

Nacido en la India, "Bodhidharma", o "Daruma" en el idioma japonés, fue hijo del príncipe hundú Sugandha, uno cuyo pertenecía a la casta guerrera de los "ksatriya" y por tanto instruido en los sistemas de combate. La relevancia de este personaje para la historia común de todas las Artes Marciales radica en cuando se convirtió en monje de esta religión y se trasladara al monasterio de Shorinji, en China, como el segundo morador procedente de la India y vigésimo octavo sucesor de las enseñanzas de Buda con el fin principal de introducir la corriente Mahayana, corriente que busca la sabiduría interior del individuo más que las veneraciones materiales.
A decir por los datos que se poseen, Daruma para llegar a China, atravesó el mar en dirección este e hizo su primera escala en el monasterio de Guangxiao, como así lo corroboran sus pinturas murales, y es posible, que enseñara algún sistema de combate a decir por el edificio más antiguo del recinto, donde el majestuoso Salón de Mahavira se pueden observar en los bellos adornos de teja encima del techado figuras de guerreros y monjes.
Daruma a su llegada al monasterio de Shorinji en el año 522 d.C. aportó más que otra cosa la visión del "dhyana", o "zen" en idioma japonés, siendo a partir de entonces cuando se puede hablar de un Arte Marcial propiamente dicho, es decir, donde se fusiona un sistema de combate y una visión filosófica nueva conocido como "Chuan Fa", o "Tempo" en el idioma japonés. Este fue el más preciado valor que se le debe a Daruma, todo y cuanto se tiene conocimiento de que él mismo fue un perfecto conocedor de los sistemas de combate de la India como el Kalaripayat, quedando en el aire que grado de enseñanza promulgó entre sus discípulos en el monasterio.
No obstante numerosos historiadores de las Artes Marciales, no se ponen de acuerdo de que si a Daruma se le debe el origen de las mismas en Asia, a pesar de que la tradición ha venido señalando a este personaje como el auténtico germen. Desde luego su aportación y su fama legendaria ha eclipsado cualquier otro personaje o circunstancia y marca el personaje de una nueva era en el concepto del Arte Marcial.

El texto de Artes Marciales de la China: el Eki Kinkyo

Según la más estricta tradición, Daruma, al llegar al monasterio de Shorinji descubrió que sus monjes se fatigaban y tenían mucho sueño tras haber estado sentados mucho tiempo. Para evitar tal circunstancia puso a punto una serie de ejercicios conocidos como los "Shipalohansho" y que han quedado impresos en el libro conocido como "Yijingjing", o "Eki Kinkyo" en idioma japonés, siendo reconocido este tratado como la semilla de las Artes Marciales.
Ahora bien si se observa con detenimiento éste, sólo se refiere fundamentalmente a diversas posturas y técnicas respiratorias que actualmente se encuentra en la kata "sanchin" del actual Karate. No obstante figura como el documento más importante de las Artes Marciales de todo Oriente.


3.3. El Monastrio de Shorinji

A partir de la llegada de Daruma al monasterio de Shorinji, el Arte Marcial conoció en los siglos sucesivos una fama que se extendió a todo el continente asiático por albergar a los famosos monjes guerreros que dieron origen a numerosas leyendas, y por extensión, al origen indirecto de otras Artes Marciales orientales. De hecho al poco tiempo del fallecimiento de Daruma, en el año 534, el Shorinji Tempo ya debió gozar de un alto prestigio en la dinastía Tang, según se desprende del motivo de que a principios de la misma, el impero de la China no se encontraba consolidado y las campañas bélicas no cesaban. En efecto era el año 620 d.C. cuando el general Huang Shichong, de la dinastía anterior, al ocupar la montaña Songshan y el río Luoshui, se proclamó también emperador utilizando para ello la favorable posición estratégica del área para luchar contra la reciente formada dinastía Tang a objeto de arrebatar el poder estatal establecido. Pero todo fue inútil porque en una de estas maniobras, tras los rebeldes, aparecieron "trece monjes" de Shorinji que súbitamente atacaron por la retaguardia, logrando subyugarlos además de capturar a otro famoso general y presentarlo ante el emperador chino, lo que produjo que los monjes fueran recibidos en la corte y premiado el jefe de ellos. No en vano este monasterio fue elevado a la categoría de ser el primer monasterio de China, tanto por la riqueza material que albergó como por ser la insignia de los monjes guerreros y religiosos. Un estandarte que llegó a ser una autoridad política paralela que recibió numerosas donaciones de emperadores y que supuso un foco de insurrección militar contra los invasores así como un centro de espiritualidad de los guerreros que cansados de luchar se convertían en religiosos, y que de alguna manera, aportaban conocimientos o habilidades del campo de batalla.
Dicen los cronistas chinos que entre los siglos X y XII d.C. el Tempo se expandió entre la masa popular del pueblo, cobrando un impulso renovador en el año 1280 cuando Chueh Yuan perfeccionó el sistema de combate Shorinji dividiéndolo en cinco partes basadas en los movimientos de cinco animales que fueron, el tigre, el dragón, la serpiente, el leopardo y la grulla.
Pero fue en el año 1370 cuando Shorinji recibió un estatus especial hasta el punto de que monjes de este monasterio estuvieron presentes en el cuerpo de guardia de la Corte Imperial. Fue la catapulta para que el abad del monasterio Chang Wo (1376-1428) creara una policía secreta al margen del poder del emperador, al que informaría oficialmente, pero que buscaría una relación más allá de las fronteras del Imperio de la China. Es así como se esparce el nombre y la fama de Shorinji por Birmania, Tailandia, Camboya y Laos, creando posteriormente embajadas en Corea y Okinawa con consejeros militares.
En siglos posteriores la herencia de Shorinji fue trasladada a la provincia de Fujian, al sur de China, donde el control del Gobierno era mucho menor, ya que tras diversos incendios de origen político contra el monasterio de Honan, desapareció en el año 1763. Fue entonces cuando el Tempo fue practicado sistemáticamente en la clandestinidad y se expansionó con más fuerza que nunca entre el pueblo llano, debido sobretodo a que cinco monjes pudieron crear las cinco escuelas herederas, y que son, las legítimas herederas de Shorinji conocidas como Hung gar, Choy gar, Liu gar y Lau gar. A partir de aquí la herencia de más de trescientas cincuenta escuelas de Kempo conocidas, han influenciado en la creación de otras Artes Marciales a lo largo del continente de Asia. No obstante son numerosos los maestros de Karate que han reclamado de la escuela conocida como "Lohan Quan" del Kempo chino y que se traduce por "boxeo de Buda", o "Rakan Ken" en idioma japonés y que quiere decir "boxeo del monje", como la escuela original de las que surgieron tantas y tantas otras derivadas del monasterio Shorinji. Es hacia aquí donde los investigadores de Artes Marciales se dirigen una y otra vez como la escuela madre del Kempo, basándose en la legendaria tradición de que fue la primera escuela surgida en Shorinji, a partir de la cual y con los avatares de la historia influenció a otras Artes Marciales en toda la orbe de Oriente como lo demuestra que en el Tibet el Hopgar, en Tailandia surgiera el Krabi Krabong, en Vietnam el Voco Truyen, en Malasia el Bersilat, en Indonesia el Penjak Silat, en Filipinas el Kali y el Pananandata, en Corea el Hwarangdo y el Tangsoodo, en Japón el Jujitsu y el Ninjitsu y en Okinawa el Karate, todos con clara influencia china.

 

4.OKINAWA

Se puede afirmar con toda seguridad que el Karate se forjó a lo largo de los siglos en la isla de Okinawa, isla principal por otra parte de las que componen el archipiélago de la Ryu Kyu.
Conocida en la antigüedad como "Liu Chiu", este rosario de las islas situadas entre la isla de Kyushu, la más meridional de cuantas componen el Japón, y la isla de Taiwan, frente a las costas de China, se encuentran desplegadas a lo largo de tres mil setecientos kilómetros, dividiendo el Mar de China Oriental y el Océano Pacífico. Pero es en la isla de Okinawa, la más extensa de todas ellas con una forma irregular que varía entre los ciento veinte kilómetros de longitud por otros veinte en su parte más ancha, la que ha ejercido como sede de la tradición de este nuestro Arte Marcial que es el Karate.

4.1. LA GÉNESIS DEL KARATE

La imagen especulativa que se ha realizado del Karate como un sistema de combate surgido de las habilidades de los campesinos privados de armas, se encuentra actualmente desprovista de fundamentos históricos después de las profundas investigaciones realizadas sobre la estructura social, las costumbres, el folclore y la cultura de Okinawa. La idea más comúnmente arraigada es que el Arte Marcial de Okinawa se transmitió a lo largo de los siglos entre las capas sociales de la nobleza y la guerrera en el más estricto secreto, pudiéndose establecer como se introdujo a través de diversas formas y por distintos canales más o menos oficiales.

- Por medio de las delegaciones okinawenses.
Entre los siglos XIV y XIX se produjo una estrecha relación entre China y Okinawa que no se interrumpió con la invasión japonesa en Okinawa y que consistía en el envío de personas de la nobleza, denominadas "ryugakusei", para que estudiaran la cultura, las artes, la lengua y el Kempo en las escuelas situadas en Beijing, en el norte, y en Nanjing, en el este, representando una inversión importante de material que el gobierno sufragó teniendo en cuenta que todo lo que procedía de China era la puerta de entrada de todo tipo de avances técnicos y tradiciones orientales. Señalar aquí que este desplazamiento se realizó veintiuna veces a lo largo de la historia.

- Por medio de las delegaciones chinas.
Del mismo modo, entre los siglos XIV XIX se produjeron diversos envíos de personas denominadas "sapposhi" por parte de China a Okinawa para cubrir las necesidades de los insulares siendo incluso un jefe de esta delegación como u"wanshu", al que ulteriormente se le ha debido la transmisión de un kata que actualmente lleva su nombre.

- Por medio de los expertos okinawenses que estudiaron en China.
Durante el siglo XIX multitud de maestros buscaron en China las fuentes del Kempo originalmente introducido en Okinawa, para con el tiempo elaborar sus respectivas escuelas. De entre estos prófugos hay que destacar a Chatan Yara, Sokon Matsumura, Kanga Sakugawa, Kojo Taitei, Kanryo Higaonna, Kambun Uechi y Chojun Migayi.

- Por medio de los expertos chinos que se instalaron en Okinawa.
Entre los siglos XVII y XX varios maestros del Arte Marcial se instalaron en Okinawa por diferentes circunstancias y enseñaron a los okinawenses. De entre estos maestros hay que destacar a Kushanku, Iwah, Yasuri, Ason, Go Kenki y To Daiku según la trascripción fonética del dialecto de Okinawa.


4.1.1. Las "treinta y seis familias"

Es debido a la relación de vasallaje formalizada de Okinawa a China cuando se rubricó en el año 1392 por parte de esta última en el envío de una comunidad de personas conocidas como "las treinta y seis familias" siguiendo la costumbre de numerar, si bien es cierto que se refería a un número mucho mayor de éstas. Instaladas en las proximidades de la villa de Naha, esta comunidad formada por expertos de todos los órdenes sociales y culturales contribuyeron en gran medida en crear una de las importantes vías de introducción del Kempo en Okinawa que se mantuvo en secreto durante varios siglos.


4.1.2. El edicto de "no espadas"

En la época de la que hablamos la vida política en Okinawa presentaba numerosos conflictos internos por pujar por el control de la misma, siendo por consiguiente cuando el reciente rey de Okinawa, Shoshin (1477-1521), publicó el popular edicto de "no espadas" en el año 1447 para contener a los jefes locales que rivalizaban por el poder y que consistía, en la prohibición del uso de las armas y del Kempo. Para mantener este nuevo orden social, el monarca anuló la posibilidad de cualquier tipo de revuelta desde la villa de Sauri, desde donde centralizó su hegemonía.
Nació así una sociedad dividida en diversas capas denominadas "aji", "oyakata", "pechin", "satunushi", "chikudun pechin", "satunushi", "chikudun" y "niya", teniendo una vigencia desde el año 1509 hasta 1879, fecha en que fue abolida esta jerarquía. Haciendo una comparación con la sociedad japonesa, la clase aji seria el equivalente al "daimyo" y satunushi pechin a un "samurai".
Conviene aclarar aquí que los "shizoku" en Okinawa equivalían a la orden de los guerreros del Japón y los "bushi" a aquellas personas que pertenecían a la orden de los guerreros o samurai. No obstante en Okinawa donde la estructura social era distinta, este término tomó el sentido de iniciado en el Arte Marcial de Okinawa, fuera cual fuera la capa social a la que pertenecía. Por su parte la clase "pechin" consistió en unos funcionarios que eran los responsables de la administración local y la aplicación de la ley a modo de un cuerpo de Policía.


4.1.3. El antiguo nombre del Arte Marcial de Okinawa, el To-te

En este periodo de la historia del Karate, éste, se conoció bajo el término "To-de" o "To-te", sugestiva palabra en el dialecto de Okinawa, el "uchinaguchi", que muestra la influencia china en el Arte Marcial. En efecto, la primera sílaba "To" representa el nombre de la dinastía T'ang (618-906 d.C.) designado todo lo que procede de China, en tanto que la segunda sílaba "te", significa en idioma chino y okinawense "técnica", de donde "To-de" o "To-te" se puede definir como "técnica de los T'ang" o "técnica china".
No obstante el Arte Marcial autóctono también ha sido genéricamente más conocido con el nombre de "Okinawa-te", o lo que es lo mismo "técnica de Okinawa".


4.2. De 1609 a 1868

A consecuencia de una guerra civil en Japón hacia el año 1600, el clan Tokugawa se hizo con el poder cuando derrotó a su rival el clan Satsuma, permitiendo según la costumbre japonesa, que el clan mantuviera la propiedad nominal del daimyo sus territorios feudales. Como para el clan vencedor Tokugawa suponía una constante amenaza potencial, autorizó nueve años más tarde una expedición al clan Satsuma contra el reino de Okinawa, logrando para sí mismo que estas fuerzas fueran convenientemente alejadas del territorio metropolitano japonés.
Se inicia aquí entonces desde el año 1609 hasta 1868 un periodo de clausura para la situación política y social de Okinawa, en el que el reino y enclave estratégico de ultramar se vio subyugado al clan japonés de Satsuma sin perder sin embargo su estrecha relación cultural y comercial con China.

4.2.1. La invasión japonesa

La batalla de febrero del año 1609 supuso para el To-te una de las circunstancias históricas de las que se sirvieron los okinawenses, en un principio, para contrarrestar las fuerzas ocupantes en la isla. Tanto es así que animados por el odio hacia el invasor, el To-te se empleó durante las insurrecciones militares, especialmente por un grupo de oriundos que cada tanto en tanto atacaba a los soldados y samurais japoneses.
Es entonces cuando con más ahínco el To-se te practicó en secreto debido de nuevo a unas leyes impuestas por los invasores procedentes del Japón, así como el empleo de cualquier tipo de arma o similar procedente del arsenal del "kobudo" durante más de doscientos cincuenta años. El único poder militar tolerado por el clan Satsuma fue una autoridad policial y un destacamento de guardias al servicio del rey de Okinawa.

4.2.2. Las características de la técnica del To-te

Bajo la invasión japonesa, el antiguo To-te tomó su propia personalidad que lo definió frente al resto de las Artes Marciales orientales. La importancia de este periodo de la historia de Okinawa es por tanto esencial para comprender las pautas que han contribuido a la formación de este Arte Marcial de las cuales las escuelas actuales son herederas. No importa la escuela que se practique ya que las raíces primogénitas se encuentran en este periodo que abarca desde 1609 hasta 1868. Es tan elocuente como que todas las katas de origen chino que se fueron introduciendo en el contexto okinawense tomaron por rumbo peculiar, de acuerdo con las condiciones de su entrenamiento pero sin perder la esencia de su ancestro. Mientras en China las katas tenían una función terapéutica, gimnástica y marcial, en Okinawa, los dos primeros atributos pasaron a un segundo plano. Por eso los ataques indirectos de gran amplitud fueron eliminados ya que todo movimiento sin una aplicación directa para el combate estaba supeditado a breves periodos de entrenamiento y a la enseñanza personal del maestro con su alumno. De ahí que el diagrama de ejecución de las katas de Okinawa en comparación a las de China sean más cortos. Y es que en China donde la situación política de estos tiempos permitía la libre ejercitación del Kempo, en Okinawa, el límite de esta situación condicionaba a que fuera evaluado lo estrictamente necesario. A partir de aquí se generó una forma de enseñanza tradicional de las katas que se resumió en la expresión "hito kata san men" o "una kata en tres años", sin que pudiera el estudiante pasar al aprendizaje de otra kata sin antes haber entrenado por este periodo de tiempo.

4.2.2.1. Las katas

Desde este contexto surgieron pues unas pautas de concebir y entender el Kempo que venía introduciéndose en Okinawa mediante el formato de "kata" pero con diferentes matices. No obstante las pautas de transmisión en Okinawa fueron modificadas de acuerdo con aquellas técnicas de lucha que cada maestro sentía que debían ser transmitidas de acuerdo con su nivel de experiencia, adaptando nuevas aplicaciones o creando nuevas interpretaciones, respetando eso si en todo momento, los cánones de la tradición y a la par otorgando un sello indiscutible a la personalidad de su escuela. De ahí que las katas en Okinawa desde la más remota antigüedad, y posteriormente en Japón, han presentado una variopinta cantidad de versiones pero siempre desde una óptica que identifica a este Arte Marcial que es el Karate, porque en manos de auténticos expertos nada se pierde sino que se transforma.

4.2.2.2. El kumite

Al ser Okinawa la puerta de entrada del Kempo de China, el To-te también heredó las formas de combatir entre contrincantes. En este contexto del que hablamos la práctica del combate o "kumite" era muy conocida en el formato de duelo que eran comúnmente conocidos como "kumiai", es decir, hasta que uno de los contrincantes quedaba en pie al finalizar el mismo, resumiendose el espíritu del enfrentamiento en la expresión "ikken hissatsu" o "matar de un solo golpe". Eran los tiempos en que el reto entre una escuela u otra probaba en el terreno del campo de batalla, intentando probar la verdadera eficacia de la misma. Para ello se procedía combatir con el mejor practicante para acto siguiente realizarlo con el maestro, si no era demasiado anciano. Si el practicante que retaba conseguía triunfar, éste se marchaba consiguiendo la ruina del prestigio de la escuela. En este sentido son conocidos los duelos que mantuvieron diversos expertos de To-te tales como Yara, Matsumura o Anko Itosu.

4.2.2.3. Los puntos vitales

Al ser el To-te un Arte Marcial basado en los "atemi", es decir sobre un "golpe dado sobre el cuerpo", los conocimientos más esotéricos y celosamente guardados han sido en consecuencia la localización de los "kyusho" o "puntos vitales". Por lo tanto no es de extrañar ya que encontramos esta misma pauta en todas las Artes Marciales orientales y sus respetivas escuelas, las cuales, han seguido muy de cerca este conocimiento celosamente guardado y transmitido desde las respectivas cabezas de lista de una escuela a sus sucesores. Si bien es cierto que la eficacia del atemi se fundamenta en el binomio de la causa y el efecto ocasionado por la precisión alcanzada en el punto vital, la potencia con que se impacta y la superficie con la que se atesta o la dureza de la misma, no es menos cierto que el Kempo de China presenta unas diferencias respecto al To-te de Okinaza. En el Kempo se acostumbra a propinar el golpe de forma que si bien no conllevan una gran potencia si es cierto que se busca más la exactitud del mismo, mientras que en el To-te te produce la circunstancia inversamente proporcional. En el complejo entramado del conocimiento de los puntos vitales las consecuencias siempre han estado ligadas a las zonas donde se localizan los kyusho debido sobretodo al insuficiente escudamiento de músculos y huesos que los protegen, que determinan en un primer grupo, los que tienen un efecto inmediato que pueden dejar en la incapacidad física, bien por la parálisis de un músculo o la fractura de un hueso; en un segundo grupo, los que su resultado puede llegar a la pérdida del conocimiento con golpes ejecutados al plexo solar, ocasionando repercusiones correspondientes al músculo cardíaco y sus funciones o al área del abdomen con la posible hemorragia interna por rotura del bazo; y finalmente en un tercer grupo, en los que los efectos puede alcanzar cotas totalmente irreversibles con golpes dados a puntos vitales circunscritos en las regiones del tronco, la cabeza y la columna vertebral.

4.2.2.4. Los elementos de entrenamiento

Paralelamente al entrenamiento del To-te han sido empleados desde la más remota antigüedad una serie de instrumentos para potenciar la musculatura conocidos como "chishi" o piedra con un mango de madera; el "sashi" o piedra trapeizodal con un orificio para poder introducir la mano; la "tetsugeta" o sandalia de hierro; la "nigirigame" o vasija rellena de arena; el "kongoken" o anillo de hierro ovaloide de la altura de una persona, y el más conocido como es el "makiwara", que consiste en un poste de madera trenzado en su parte superior con el fin de entrenar los impactos producidos en éste.


4.2.3. Los pioneros del Karate

No es hasta el siglo XVII que para la historia del primitivo To-te los nombre de expertos se empiezan a precisar de forma que configuran el inicio de la genealogía de las escuelas de este Arte Marcia. Aunque hubo otros nombres de cierta reputación sin una genealogía verificable, los nombre de Yara y Sakugawa llegaron a ser los más importantes.
Parece ser que la voz "karate" como "mano china" reemplazó al antiguo término "To-te" entre los años 1748 y 1903, si bien muchos maestros prefirieron seguir nombrando a este Arte Marcial con el vocablo simplemente "te", pronunciado "ti" en el dialecto del archipiélago. Aunque no existen testimonios ciertos sobre la fecha de popularización del nombre "Karate", el hecho de que en el año 1894 se le conocía ya con este nombre, lleva a la conclusión de que esta denominación comenzó a utilizarse a finales del siglo XIX. Por este motivo hablaremos a partir de ahora del Arte Marcial de Okinawa como Karate y no como To-te, independientemente de su significado.
Si no aparecen las fechas de las vidas de los maestros es porque se encuentran en otro apartado.

4.2.3.1. Yara

Nacido en la villa de Chatan, Yara (1668-1756) o también (1740-1812) es el primer nombre que registra la historia del Karate. Virtuoso que estudió el Kempo por más de veinte años en China, este maestro ha sido consagrado por sus famosos duelos y por crear la escuela "Remillo To-te" o "técnica china secreta".

4.2.3.2. Kanga Sakugawa

Nacido en la villa de Shuri, Kanga Sakugawa (1733-1815) fue un "pechin" que aprendió primero To-te con un estudiante de Yara, el monje Takahara (1683-1762), para pasar posteriormente aprender con "Kushanku" en dialecto okinawnse, un agregado militar chino. El bagaje de sus conocimientos profundos del Kempo se debe sin duda a la circunstancia de viajar a la capital de China por cinco veces y aprender con los maestros de la armada china en plena dinastía Qing.
Pero si Sakugawa ha tenido relevación en la historia del Karate ha sido por haber creado el primer código de reglas éticas o "dojo kun" que son:

- Perfeccionar el carácter
- Tener fe
- Ser laborioso
- Respetar a los demás
- Refrenar y prevenir la violencia

Tuvo como alumnos principales a Sokon Matsumura Chokun Makabe (1769-1825), Yamagushiku Chinen (1797-1881) y Teruya Kisi (1804-1864).

4.2.3.3. Sokon Matsumura

Nacido en la villa de Shuri, Sokon Matsumura (1809-1901), fue un "chikudan pechin" que comenzó a estudiar Karate desde muy joven con Sakugawa hasta que a la muerte de su maestro marchó a China para profundizar en el Kempo y volver con la aureola de ser un afamdo experto. De hecho llegó a ser maestro de Karate de la guardia de la familia real de Okinawa, siendo el último que alcanzó el título de bushi.
Tuvo como alumnos principales a Anko Azato (1828-1906), Ryosei Kuwae (1858-1920), Kentsu Yabu (183-1937), Moden Yabiku (1882-1941), Shosei Kina (1882-1962), Chojo Oshiro (1889-1930), Anko Itosu, Chomo Hanashiro, Nabe Matsumura, Choshin Chibana, Chotoku Kyan, Choki Motobu y Tsuyoshi Chitose.


4.2.4. Los representantes de las escuelas del Karate

Hacia el siglo XIX las circunstancias se encuentran lo suficientemente claras como para determinar que existieron tres escuelas primitivas de Karate según en la villa donde iban tomando forma. Nos referimos a las escuelas de Shuri-te, Naha-te y Tomari-te donde el primer nombre de cada compuesto correspondía a la villa en cuestión, en tanto que el segundo hacía referencia a la técnica del "te", de "To-te". De acuerdo con el entorno en que se iba gestando cada escuela, ésta, seguía unas pautas predeterminadas por su linaje, de manera que la técnica del Shuri-te era practicada entre la nobleza del castillo de Shuri la técnica del Naha-te era practicada entre los funcionarios chinos afincados en la villa de Naha y la técnica de Tomari-te era practicada por los expertos residentes en el puerto de la villa de Tomari.

4.2.4.1. Shuri-te de Anko Itosu

Nacido en la villa de Shuri, Anko Itosu (1853-1915) aprendió básicamente con el maestro Sokon Matsumura así como del maestro Gusukuma de la villa de Tomari. Prolífico como su maestro, tuvo el carisma de proseguir las enseñanzas a sus compañeros teniendo entre a sus alumnos a Chomo Hanashiro (1869-1945), Choki Motobu (1871-1944), Moden Yabiku (1878-1941), Ambun Tozuda (1886-1945), Chojo Oshiro (1889-1930), Shinpan Gusukuma (1890-1954), Shigeru Nakamura (1892-969), Chotoku Kyan, Choshin Chibana, Kentsu Yabu, Kenwa Mabuni, Gichin Funakoshi, Kanken Toyama y Bushi Takemura.
La escuela Shuri-te se caracterizaba por las katas con ritmo muy vivo con posiciones amplias, desplazamientos rectos, técnicas directas con el empleo del puño preferentemente y empleo de respiración torácica. Son katas introducidas desde el contexto del norte de China.

4.2.4.2. Tomari-te de Kosaku Matsumura

Nacido en la villa de Tomari, Kosaku Matsumura (1829-1898) fue un "peichin" que aprendió con los maestros Uku Giko (1800-1850) y Teuya Kisi (1804-1864) para que posteriormente pasar a formarse bajo la tutela de Chokun Makabe. No obstante, a decir de los datos que se poseen, el maestro Kosaku Matsumura compartió liderazgo de esta escuela con Kokan Oyadomari (1831-1905). Tuvo como alumnos principales a Giki Yamazato (1866-1946), Kuba Koho (1870-1928), Choki Motobu (1871-1944), Kotatsu Iha (1873-1928), Seiyu Nakasone (1893-1983), Chotoku Kyan y Itoman Bunkichi.
La escuela Tomari-te te caracterizaba por ser muy próximo a la técnica de Shuri-te, si bien se observa un empleo más sistemático de la mano abierta aunque con el devenir de la historia los maestros de ambas escuelas acabarían mezclándose.

4.2.4.3. Naha-te de Kanryo Higaonna

Nacido en la villa de Naha, Kanryo Higaonna (1853-1915) figura como el principal precursor de la escuela Naha-te, aunque otros maestros como Kogusuku Taipei (1838-1917) y Ranpo Maezato (1838-1904) ya introdujeran desde China alguna forma de Kempo en la villa de Naha. Iniciado con un experto conocido como Sesho Aragaki (1840-1920), el maestro Kanryo Higaonna amplió sus conocimientos en China con el maestro Ryu Ryuko (1852-1930) por el espacio de tiempo de quince años aproximadamente, para a su vuelta a la isla de Okinawa abrir un dojo en su villa natal.
La escuela Naha-te te caracterizaba por las katas con ritmo más lento, con posiciones altas, desplazamientos semicirculares, técnicas indirectas, con el empleo de la mano abierta preferentemente y empleo respiración ventral ocasionalmente. Son katas introducidas desde el contexto del sur de China.
Tuvo como alumnos principales a Chogi Yoshimura (1866-1945), Juhatsu Kyoda(1887-1968), Gushimiya Hohitsu (1892-1966), Taizo Tabara (1893-1985), Eiko Miyazato (1915-1999), Chojun Miyagi, Seko Higa y Tsunetaka Shiroma.

4.3. Después de 1868

Debido a las profundas transformaciones que sufrió el Japón en 1868, Okinawa se convirtió en una provincia o prefectura más, desapareciendo la ocupación extraoficial del clan Satsuma que pesaba sobre la isla. Con ello desaparecieron las clases sociales tan arraigadas y el velo secreto del Karate fue desapareciendo paulatinamente para ir cogiendo nuevos adeptos con unas enseñanzas muy fragmentadas. Pero bien sea por el carácter reservado de la enseñanza tradicional, por la rivalidad existente entre las tres escuelas o bien por la necesidad de ganar nuevos practicantes, lo cierto es que cada una de ellas empezaron a rivalizar con las otras por la supremacía. Sin embargo esto no se tradujo en una competición de tipo deportivo sino que se prefirió enfrentar habilidades de los expertos mediante la ejecución exhibicionista de las katas que iban realizando un grupo de maestros en diversos puntos de la isla de Okinawa.

4.3.1. La presentación del Karate en las escuelas

Con toda la euforia que supuso que un sistema de combate como el Karate tradicionalmente conocido pero clandestinamente practicado en Okinawa tuviera una apertura palpable entre los estudiantes de los colegios de la época, no podría tener unos resultados tan positivos sino hubiera sido concebida una programación de aprendizaje coherente. Había que organizar, sistematiza y facilitar la enseñanza del Karate en una dificultad progresiva de las katas. Para tal fin, los maestros más relevantes de la época, Anko Itosu y Kanryo Higaonna pusieron a punto, cada cual con su visión particular a la escuela que pertenecía, una preparación específica para introducir al estudiante en las pautas de la técnica del Karate frente a las masas populares. Así mientras el maestro Anko Itosu creó la serie de las katas básicas "pinan" en el año 1902, el maestro Kanryo Higaonna centró sus esfuerzos en los ejercicios de preparación para las katas que él mismo aprendió a partir de los ejercicios chinos "patwanchun" y que han pasado a conocerse con el nombre de "yobi undo". Estas dos conquistas supusieron para el Karate en general, las bases técnicas y pedagógicas de las que se beneficiaron las futuras generaciones. De hecho este mimo año el Karate fue aprobado como una asignatura de educación física en los colegios de Okinawa.

4.3.2. La presentación del Karate a los japoneses

El primer dato fidedigno oficial de que los japoneses tuvieran conocimiento del Karate de Okinawa ocurrió cuando en el año 1762 un navío procedente de las Ryu Kyu que se dirigía a la isla mayor del Japón, se vio obligado por el estado de la mar a hacer escala en Oshima, en la isla de Shikoku. Allí un pasajero intelectual llamado Shioira Seisei habló con un estudioso japonés, un tal Choki Tobe, de las costumbres secretas del archipiélago. De esta forma fue con en el tercer capítulo del famoso "Oshima Hikki" se narra que un maestro chino conocido como Kushanku había enseñado su Arte Marcial chino en la villa de Shuri.
Incluso es noticia histórica que un capitán británico llamado Basil Hall a su regreso de la China, hizo escala en Okinawa para después tener una entrevista con Napoleón en su exilio en la isla de Santa Elena en el año 1816. Refiriéndose al emperador sobre sus impresiones sobre el Extremo Oriente, el marinero explicó que los habitantes de Okinawa no disponían de armas y los puños, a lo que exclamó Napoleón : " Y como pueden hacer así la guerra ", expresión que quedó impresa en el libro "Travel to the Great Loo-Choo" en el año 1818.
Ahora bien, fue a principios del siglo XX, cuando por primera vez los japoneses tuvieron la oportunidad de observar el Arte Marcial de Okinawa y gracias a que el almirante Rokuro Yashiro desembarcó con su barco escuela y observó una exhibición a cargo de unos alumnos del maestro Gichin Funakoshi el cual quedó tan impresionado, que inmediatamente ordenó a todos sus hombres a que tomaran clases. Dada la superior condición física de los jóvenes practicantes, y advertido por los oficiales japoneses que estaban a la expectativa de cualquier hallazgo que pudiera beneficiar a sus milicias, no es de extrañar que el Karate fuera tomado en cuenta desde la propia capital de Japón.

4.4. El texto de Artes Marciales de Okinawa: el Bubishi

El "Bubishi" es un documento que ha sido celosamente guardado por los maestros del Karate y que tiene la particularidad d conectar la tradición del Kempo de China con el Karate de Okinawa. Porque su importancia traspasa las vicisitudes de los conocimientos esotéricos que muchos expertos del Karate han anhelado para sí mismos como la fuente original de la que emanan éstos. Es por tanto, el texto más profundo del Kempo escrito en la villa de Yonchun, en la provincia china de Fujian, después de que el monasterio fuera destruido en el año 1674 y uno de sus monjes, instalado en esta población, comenzara a recopilar conocimientos de técnicas de combate con unas raíces tan lejanas que se pierden en el tiempo. Sin embargo las copias del Bubishi que se introdujeron en Okinawa a mitad del siglo XIX, se encuentran más inspirados en la técnica de la escuela de la grulla o "Hakutsuru Ken" que en la herencia tan plural del monasterio de Shorinji. Es por tanto este Bubushi escrito por este monje en este momento de la historia un puente que unió entonces lo nuevo con lo viejo. Basta con observar el contenido del mismo para percatarse de la importancia capital que se otorga a la kata "happoren", una clara influencia sobre la que se asienta las bases de los pilares del Kempo chino original.
En el libro que escribió el maestro Kenwa Mabuni en el año 1934 cita lo siguiente: "Anko Itosu, mi respetado maestro, copió una obra china llamada Bubishi, un tratado del arte del combate. Yo la pude comprender y la copié. La utilicé para mi búsqueda y lo conservé secretamente como un tesoro". Por otra parte fue la primera referencia que se publicó abiertamente del libro del Bubishi.

4.4.1. La introducción en Okinawa

Durante mucho tiempo el Bubishi fue un libro desconocido para la gran mayoría de los maestros de Karate, exceptuando unos pocos okinawenses privilegiados, primero, y otros japones, después. Si bien es cierto que este texto de Okinawa se introdujo hacia el siglo XIX, no es menos cierto que se tiene conocimiento de que ha sido a través de los maestros Kanryo Higaonna, Anko Itosu, Kambun Uechi y Norisato Nakaima. Cada uno de estos maestros poseía una copia del original que se convertiría intrínsicamente en un legado secreto de su maestro Kanryo Higaonna, el maestro Kenwa Mabuni de su maestro Anko Itosu, el maestro Kanei Uechi de Kambun Uechi y Kenchu Nakaima de Norisato Nakaima.

4.4.2. El contenido del texto

Compuesto por treinta y seis capítulos que evocan el Kempo chino, en el contenido del Bubishi destacan los cuarenta y ocho grabados que describen las distintas situaciones de kumite que pueden encontrarse en las katas actuales, tales como las actitudes de las guardias, las defensas contra los ataques de mano, puño y pie, las reacciones contra ataques combinados y las reacciones en situaciones especiales. No obstante la interpretación de estos dibujos, imprecisos, que exigen el conocimiento de numerosas transcripciones dudosas de carácter chino arcaico, coloca al lector en una posición delicada a la hora de interpretar sus posibles aplicaciones.
Pero el Bubishi es pozo de sabiduría en lo que concierne a las explicaciones concienzudas de los puntos vitales, cuyas propuestas relacionadas con la forma de golpear sobre éstos y los efectos ocasionados han quedado bastante oscuros, no pudiéndose descifrar debidamente si no es por un experto que reinterprete este jeroglífico…¿ o es acaso una garantía para que el sentido de la técnica quede escondido? . Y lo mismo ocurre en el tratamiento de hierbas medicinales para paliar los efectos de los traumatismos producidos en el transcurso del entrenamiento.
En cualquier caso el Bubishi se encuentra realizado por un tejido discontinuo de informaciones donde por un lado, se permite verificar lo aprendido indicando una dirección de investigación para proponer nuevos interrogantes, en tanto que por el otro no parece aportar nada nuevo, amoldándose a aquél que lo lee. Hay entonces algo de iniciativo en el libro del Bubishi que lo configura como un conjunto de conceptos que forman parte de un eslabón perdido pero recuperado para la comprensión profunda del significado de las técnicas de las Artes Marciales.

 

5. JAPÓN

Habiendo realizado un pasaje por la historia del Karate se puede afirmar con toda seguridad que la India fue la cuna del Arte Marcial, en China se desarrolló, en Okinawa tomó su propia personalidad y desde Japón se exportó hacia todo el mundo.
Japón, es un archipiélago de islas de origen volcánico limitadas al norte por las islas Kuriles, al sur por el archipiélago de las Ryu Kyu, al este por el Océano Pacífico y al oeste por el Mar del Japón, que se presenta como un cuartel general de las escuelas de Karate y el surgimiento de numerosas federaciones o asociaciones internacionales a la llegada del siglo XX.
Actualmente no se han hallado pruebas de que el antiguo Karate fuera practicado en el Japón antes de la llegada de este siglo, a pesar de que en algunos de los habitantes de la isla de Kyushu, la más meridional de las que componen el Japón, y Okinawa, tuvieron ciertas nociones de este Arte Marcial. No obstante se ha podido establecer de que el Karate se introdujo en la isla del Sol Naciente de diversas formas.

5.1. La organización de las Artes Marciales en el Japón

Desde que en el año 1895 se fundara la Organización "Dai Nipon Butokai", las Artes Marciales en Japón se aglutinaron para mantener unos criterios comunes a la hora de otorga titulaciones y la forma de estructurar las subsiguientes escuelas. Fue así como se proporcionaron a partir de 1902 los grados de "kyoshi" "hanshi" para con el tiempo, en el año 1934 agregarse el título de "renshi" por debajo del primero. En la época de la que hablamos estos grados de maestría equivalían a un 9º y 10º Dan para "hanshi", 7º y 8º Dan para "kyoshi" y un 5º y 6º Dan para "renshi".
Conviene añadir aquí que actualmente en la "All Japan Karate Organisation" las condiciones necesarias para alcanzar el grado de "renshi" es de 5º Dan y un mínimo de edad de 35 años; para el grado de "kyoshi", el 7º Dan, diez años como mínimo de "renshi" y 45 años de edad, y finalmente para el grado de "hanshi", 9º Dan, quince años como mínimo de "kyoshi" y 60 años de edad.
De entre los más destacados maestros que recibieron tales distinciones caben destacar a Gichin Funakoshi (creador del Shotokan), Hironori Otsuka (creador del Wado Ryu), Kenwa Mabuni (creador del Shito-ryu) y Seko Higa (practicante de Goju-ryu), que recibieron el título de "renshi". Tan sólo el maestro Chojun Miyagi (Goju-ryu) recibió el título de "kyoshi". Esta organización que tenía su sede en el palacio de Butokuden de la ciudad de Kyoto, consiguió tener gran importancia, renombre y respeto por parte de todos los maestros de las Ares Marciales japonesas, teniendo en cuenta que la presidencia de la misma siempre ha estado ligada a la Familia Imperial de este país. Por este motivo el Karate y sus más renombrados expertos buscaron con ímpetu el reconocimiento de su Arte Marcial en una nación a la que administrativa y políticamente dependían desde 1868 pero con a desventaja en el tiempo de que tenia el sello de un producto no genuinamente japonés. Aunque esta organización desapareció después de la Segunda Guerra Mundial, no es menos cierto que su relación con el Karate ayudó a crear un formato más definido.

5.2. La divulgación del Karate en el Japón

Aunque no se sabe con exactitud cuando tuvo lugar la primera exhibición de Karate en Japón, lo cierto es que ocurrió en el periodo comprendido entre los años 1915 y 1917, cuando el maestro Gichin Funakoshi fue invitado por la Butokukai o "Asociación de Artes Marciales Tradicionales del Japón" como representante de su Arte Marcial. Pero la exhibición sin duda más esplendorosa fue la que ocurrió en el año 1921, momento en el que el entonces príncipe de Japón, Hiro Hito, en el transcurso de su viaje a Europa hizo escala en Okinawa, quedando tan favorablemente impresionado que incluyó este evento en el informe de su gobierno. Fue así como en 1921 el Ministerio japonés de Ecuación Física a través del fundador del Judo, el maestro Jigoro Kano (1860-1938), cursó una invitación al gobernador de Okinawa a fin de que enviara una delegación de expertos para que realizaran una exhibición, siendo seleccionado entre todos los maestro Gichin Funakoshi. Aunque otros maestros pudieran poseer un mayor conocimiento de Karate, su condición intelectual o su anterior visita hizo que se le creyera el más indicado para esta experiencia que tuvo su culminación en el templo del Judo este mismo año. Al finalizar la exhibición el maestro Jigoro Kano comentó al maestro Gichin Funakoshi: "Pienso que el Karate es una Arte Marcial honroso. Si lo quiere difundir en Hondo (isla central del Japón), cuente con cualquier tipo de ayuda. Dígame que puedo hacer por usted." Quizá por eso el maestro Gichin Funakoshi publicó un libro en Japón en 1922 titulado "Ryukyu Kempo To-de" con el efecto de expandir el Arte Marcial que importaba de Okinawa, aunque debido a una catástrofe natural este libro vio una segunda edición en el año siguiente conocida como "Ryukyu Kempo Karate Jitsu", en la que por otra parte se puso de relieve un cambio nominal del Arte Marcial del Karate. En Okinawa mientras tanto en ese mismo año aparecía el libro del maestro Tsukuo Iwai titulado "Koden Ryukyu Karate Jitsu"…. ¿ acaso nueva propuestas.?
Tanta fue la proyección futurista del Karate que en este mismo año el maestro Jigoro Kano viajó a Okinawa para realizar un discurso que provocó a corto plazo entre los maestros de la isla, una reflexión sobre la calidad de su Arte Marcial y la conciencia de su vocación. Y por lo visto debió surtir efecto a decir por su segundo viaje a Okinawa en el año 1926, donde este mismo maestro recibió una exhibición en la que el maestro Chojun Miyagi fue el encargado de comentarla con una firme convicción: "El hombre debe engrandecer su propio ser por la practica del Arte Marcial, tal y como dice el maestro Kano. Quiero hacer el Karate digno de estar al nivel de las Artes Marciales japonesas por su calidad".
Subidos al carro de la expansión fuera del área de Okinawa, aparte del maestro Gichin Funakoshi otros maestros de Karate de gran renombre exportaron su escuela en la orbe de las grandes ciudades niponas tal y como lo hicieron el maestro Kambun Uechi en Wakayama en el año 1924, Chojun Miyagi en Tokio en el año 1928 y Kenwa Mabuni en Osaka en el año 1930.

5.3. La introducción del Karate en las universidades

Con el maestro Gichin Funakoshi fue como empezó a introducirse el Karate en las Universidades japonesas debido sobretodo a su residencia fija en el Japón, siendo la primera la de Keio en el año 1924, seguido de otras tantas tales como la de Waseda, Meiji y Shohei. Los universitario de la capital japonesa fueron así sus primeros alumnos y como tal, los que habían abierto una época para el Karate ya que se difundió ente una capa social estudiantil, ávida de nuevos conceptos y procesos de experimentación. Uno de estos artífices fue el propio hijo del maestro, Yoshitaka Funakoshi, quien entre los años 1930 y 1935 incorporó nuevas técnicas de pierna como "mawashi geri" o "ura mawashi geri", hasta entonces desconocidas para el Karate tradicional importado de Okinawa.
Con el perfil de estos estudiantes y entre los que se encontraba el maestro Masatoshi Nakayama, el Karate se probó bajo condiciones físicos y matemáticos, contrastándose la velocidad y la potencia de los miembros superiores e inferiores y la estabilidad y el equilibrio de las posiciones mediante unos estudios profundos de la mecánica del movimiento humano.
Sin embargo había que dotar al Karate de una dirección filosófica que no lo apartar del resto de las Artes Marciales japonesas. De este modo en un Diario de Tokio el maestro Gichin Funakoshi se decidió a publicar un artículo sobre Karate que decía: " El objetivo más importante en Karate es la defensa. Tomar la iniciativa ha estado prohibido por mucho tiempo y en Karate decimos que no existe el primer ataque. Este arte de combate existe para cultivar un alma gentil y no debe ser mal utilizado en una situación de lucha. Además no se necesita ninguna arma. Pienso que el Karate es el arte de combate más práctico y civilizado. Además el Karate es efectivo para entrenar el cuerpo, ya que sus miembros son ejercitados de una forma coordinada. Mi opinión es que no existe duda de que le ayudará a vivir una sana y larga vida."

5.4. La reunión de Okinawa de 1936

Siendo una realidad latente de que el Karate tenía todo el apoyo para ser incluido en el claustro de las Artes Marciales japonesas, la Butokukai decidió reconocerlo el 26 de diciembre del año 1933 debido sobretodo, a la maniobra que hizo el maestro Chojun Miyagi, cabeza visible del Karate de Okinawa por ser el único maestro que tuvo la más alta distinción de maestría o "kyoshi" de la mencionada organización. Claro que quedaba regularizar diversos puntos sobre la mesa que no podían esperar más tiempo. Para ello, se celebró en el año 1936 una reunión de maestros en la capital de Okinawa, Naha, suponiendo para la historia del Karate el paso definitivo para dejar formalizado tanto el uniforme y la jerarquía como el nombre definitivo de este Arte Marcial, ya que en los siglos anteriores había sido conocido bajo diferentes apelativos. Para mayor abundamiento sobre el tema ya apareció en el año 1905 un libro titulado "Karate Kumite" escrito por el maestro Chomo Hanashiro, en el que éste empleó la palabra "Kara" con el significado de "china", por lo que podía leerse "Karate" como "mano china". Finalmente se aprobó formalmente que el término "Karate" con el significado de "mano vacía" era el más apropiado, tanto para hacer desaparecer la influencia china de un Arte Marcial perteneciente desde hacia varias décadas a la cultura japonesa como por estar el símbolo íntimamente relacionado con la filosofía budista, filosofía que los maestros asistentes como Kentsu Yabu, Chojun Miyagi, Kenwa Mabuni o Choki Motobu, tenían interés en vincular este Arte Marcial. De hecho en la lectura de las escrituras budistas encontramos afirmaciones tales como "shiki soku ze ku" o "la materia es vacío" o "ku soku zeshiki" o "todo es vanidad", de donde el carácter "ku", que también puede pronunciarse como "kara" de "Karate", representa una verdadera prueba en sí misma. En el libro "Karate-do Kyohan" del maestro Gichin Funakoshi dice lo siguiente: " Al creer, como los budistas, que es el vacío lo que subyace en el corazón de la materia y de toda la creación, he insistido siempre en la utilización de este carácter particular para denominar el Arte Marcial al que he dedicado toda mi vida".
No obstante paralelamente se implantó a partir de estas fechas el sufijo "do" al término de "karate" como lo corrobora el libro del maestro Gichin Funakoshi titulado "Karate-do Kyohan" y la conferencia que pronunció en la ciudad de Osaka el maestro Chojun Miyagi con el título de "Karate-do Gairyaku" en el año 1936, dejando el "Karate-do" a la altura de las otras Artes Marciales como el Judo, el Kendo, el Aikido, el Iado, el Kyudo, etc. conformando todas ellas lo que ha llegado a llamarse con el término de "Budo".
Desde que se realizó la primera exhibición en el año 1917 hasta el 1936, el Karate en Japón sufrió también estas transformaciones:

NUEVOS ELEMENTOS EN EL KARATE
INFLUENCIA DEL ARTE MARCIAL
Aparecen las "Ryu"
Artes Marciales Japonesas
Aparece el "karategi"
Judo
Aparecen el "Kyu" y el "Dan"
Judo
Aparece el "Dojo"
Judo
Aparecen tipos de "Kumite"
Kendo



5.5. El Karate después de la Segunda Guerra Mundial

Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, Japón entro en el escenario de la batalla en el año 1941 y como consecuencia posterior, los Estados Unidos a cargo del general McArthur invadieron el País del Sol Naciente prohibiendo el ejercicio de todas las Artes Marciales japonesas. Tan sólo el Karate fue el único que le fue permitido su práctica, quizás por su origen chino o por los intereses bélicos que tenían los norteamericanos en dotar a sus tropas de un medio eficaz sin armas, empleándose para tal fin como sala de entrenamiento el mismísimo Butokuden para el sexto ejército estadounidense.
Con un país inmerso en la catástrofe, pronto sus habitantes se pusieron manos a la obra para empezar su reconstrucción. En el terreno del Karate, en el año 1948 se creó la "Nihon Karate Kyokai" con el fin de unificar todos aquellos clubes y dojos privados en los que se entrenaba Karate para facilitar el encuentro entre escuelas diferentes. Sin embargo a causa de diversos puntos de vista divergentes, un grupo de alumnos de Gichin Funakoshi decidieron crear la "Japan Karate Association" en el año 1949 institucionalizando la primera competición de combate reglada de Karate del Japón en el año 1957. Aunque ciertos maestros como Kenwa Mabuni o Chojun Miyagi habían experimentado con las protecciones empleadas en Kendo, éstas no llegaron a emplearse definitivamente en los círculos del Karate.

5.6. La proliferación de las escuelas de Karate

Ante el auge que iba tomando el Karate en Japón, las masas entusiastas de practicantes no hicieron más que catapultar el deseo de expansión de los diversos maestros de este Arte Marcial, colocando cada cual a su escuela o "ryu" como un estandarte más del Karate.
Recordemos que Japón era ya una nación moderna ávida de la expectación que despertaba el Karate y por tanto un producto exportable al resto del mundo, lo que desembocó en años posteriores a que numerosos expertos de este Arte Marcial fueran viajando por los cinco continentes para propagar las nuevas escuelas que, paulatinamente, fueron agrupándose en distintas asociaciones mundiales tanto en Okinawa como en el mismo Japón. Pero hay que señalar que fueron las escuelas implantadas en Japón las que han visto una mayor expansión a lo largo y ancho de la geografía mundial a decir por el número de practicantes de las mismas.
E aquí los maestros y escuelas con las ramificaciones más conocidas, indicando en mayúscula las mayoritarias y en minúsculas las surgidas de éstas. Para evitar clasificaciones erróneas, se ha indicado como de una escuela principal ha surgido una determinada escuela derivada, entendiendo que es con este maestro de esta escuela principal con quien ha recibido una mayor influencia en su etapa de aprendizaje, a pesar de que hubiera aprendido con otros maestros.
Si al lado del creador de una escuela únicamente aparece sólo una fecha es porque hace alusión a la de su nacimiento.

5.6.1. Procedentes de la escuela Shuri-te

Se trata de las escuelas que a partir de la antigua escuela de Shuri-te, han surgido nuevas ramificaciones con nombre propio.

5.6.1.1. Shorin-ryu Matsumura de Nabe Matsumura

Nacido en la villa de Shuri, Nabe Matsumura (1850-1930), heredó de su abuelo Sokon Matsumura la escuela de Karte siguiendo la tradición familiar. Tuvo como alumno al creador de esta escuela:
1. Matsumura Seito: creada Hoan Soken (1890-1982)
1.1. Kenshinkan: creada por Fusei Kise
1.2. Kempo Matsumura: creada por Yuichi Kuda

5.6.1.2. Shorin-ryu Shobayashi de Chotoku Kyan

Nacido en la villa de Shuri, Chotoku Kyan (1870-1945), estudió Karate de primera mano gracias a que su padre era funcionario, lo que le permitió estar al lado de los maestros Sokon Matsumura, Kosaku Matsumura y Kokan Oyadomari. Tuvo como alumno a Ankichi Aragaki (1899-1929), y también otros, creadores de estas escuelas:


1. Chito-ryu: creada por Tsuyoshi Chitose (1898-1984)
1.1. Yoshukai: creada por Mamoru Yamamoto (1938)
2. Kiudokan: creada por Chozo Nakama (1899-1984)
3. Matsubayashi-ryu: creada por Shoshin Nagamine (1907-1997)
3.1. Seidokan: creada por Seiki Toma (1922)
4. Shorinji-ryu Kenkokan: creada por Kori Hisataka (1907-1988)
4.1. Nazenkai: creada por Tamon Kashimoto
4.2. Genenkai: creada por Hisanobu Yamazaki
4.3. Kenkyukai: creada por Minoru Morita
5. Isshin-ryu: creada por Tatsuo Shimabuku (1908-1975)
6. Chubu Shorin-ryu: creada por Zenryo Shimabukuro (1909-1969)
6.1. Shorinji-ryu Renshinkan: creada por Isamu Tamotsu (1919-2000)
7. Okinawa Shorinji-ryu: creada por Joen Nakazato (1922)
8. Shorin-ryu Ryukyu: creada por Seijin Inamine (1923)
9. Shorin-ryu Shaolin: creada por Eizo Shimabuku (1925)

5.6.1.3. Shorin-ryu Kobayashi de Chosin Chibana

Nacido en la villa de Shuri, Chosin Chibana (1885-1969) aprendió primero Karate con Anko Itosu, para después de su muerte seguir con Kentsu Yabu, un alumno de aquél. Tuvo como alumno a Ankichi Aragaki (1899-1927) y también otros, creadores de estas escuelas:


1. Kiudokan: creada por Chozo Nakama (1899-1982)
1.1. Goshukan: creada por Hiroshi Takamiyagi (1940)
2. Kyudokan: creada por Yuchoku Higa (1910-1994)
2.1. Shinjinbukan: creada por Yoshimitsu Onaga
3. Shorinkan: creada por Shuguro Nakazato (1919)
3.1. Seidokan: creada por Jiro Shiroma (1929)
3.2. Suido-ryu: creada por Tadashi Yamashita
4. Shidokan: creada por Katsuya Miyahira (1917)
5. Shinshukan: creada por Yoshihide Shinzato (1927)
6. Kushin-ryu: creada por Kensei Finjo y Sannosuke Ueshima

5.6.1.4. Shotokan de Gichin Funakoshi

Nacido en la villa de Shuri, Gichin Funakoshi (1868-1957), fue un "shizoku" que comenzó a aprender Karate con Anko Azato para posteriormente contiuar con el maestro Anko Konishi (1893-1983), Takeshi Shimoda (1901-1934), Isao Obata (1904-1976), Yoshitaka Murakami (1906-1945), Geshin Hironishi (1913-1999), Osamu Ozawa (1925-1998), Tstsuji Murakami (1927-1987), Hidetaka Nishiyama (1928), Taiji Kase (1929-2004), Tsutomu Oshima (1930), Hirokazu Kanazawa (1931), Teruyuki Okazaki (1931) y también otros, creadores de estas escuelas:

1. Wado Ryu: creada por Hironori Otsuka (1892-1982)
1.1. Yamato-ryu: creada por Seki Hiroshi
1.2. Yoseikan-budo: creada por Hiroo Mochizuki (1936)
2. Shoto-ryu: creada por Makoto Gima (1896-1989)
2.1. Gembukai: creada por Tsuneyoshi Ogura (1909)
2.2. Shorin-moon: creada por Kenji Tokitsu (1947)
3. Shotokai: creada por Shigeru Egami (1911-1980)
3.1. Shintaido: creada por Hiroyuki Auki
3.2. Tenshinkai: creada por Katsuhiro Itoh
3.3. Nankukai: creada por Michio Kachi
4. Kyokai: creada por Masatoshi Nakayama (1913-1987)
4.1. Kushinkai: creada por Akio Nozoe
5. Somonkai: creada por Hiroshi Noguchi

5.6.1.5. Sudokan de Kanken Toyama

Nacido en la villa de Shuri, Kanken Toyama (1888-1966), debe su Karate al maestro Anko Itosu. Tuvo como alumnos a los creadores de estas escuelas:

1. Koeikan: creada por Eizo Onishi (1914)
2. So-ryu: creada por Michio Koyasu (1925)
3. Toyama-ryu: creada por Toshio Honuae (1930-1983)
4. Shimbuken: creada por Nobutake Shinwake
5. Yoshinkan: creada por Eishu Takahashi
6. Doshinkan: creada por Isao Ichikawa
7. Shimbukai: creada por Rioichi Tanaka
8. Tozan-ryu: creada por Kensei Kaneshiro

5.6.1.6. Gensei-ryu de Seiken Shikumine

Nacido en la villa de Shuri, Seiken Shikumine (1923), aprendió Karate con el maestro Soko Kishimoto (1866-1945), un alumno de Bushi Takemura oriundo de la villa de Tomari, alumno a su vez del maestro prolífico Sokon Matsumura. Tuvo como alumno al creador de esta escuela:

1. Keneikai: creada por Ayase Iwatani
1.1. Seidokai: creada por Tetsuo Narikawa

5.6.2. Procedentes de la escuela Naha-te

Se trata de las escuelas que a partir de la antigua escuela de Naha-te, han surgido nuevas ramificaciones con nombre propio.

5.6.2.1. Goju-ryu de Chojun Miyagi

Nacido en la villa de Naha, Chojun Miyagi (1888-1953), aprendió Karate con el maestro Kanryo Higaonna si bien a la muerte de éste, amplió sus conocimientos de Kempo en China y en Okinawa con los maestros Wu Xianhui o Go Kenki (1886-1949) y Tang Daji o To Daiki (1887-1937). Chojun Miyagi creo su escuela en el año 1929 y tuvo como alumnos a Yogi Jitsuei, Jinan Miyagi (1931) y también otros, creadores de estas escuelas:

1. Shodokan: creada por Seko Higa (1898-1966)
1.1. Sengukan: creada por Kanki Izumikawa (1909-1967)
1.1.1. Gojukensha: creada por Sosui Ichikawa
1.1.2. Kenshinkan: creada por Yoshitaka Akamine (1920-1995)
1.1.2.1. Heiwankan: creada por Ruyzo Watanabe
1.2. Shoreikan: creada por Seikichi Toguchi (1917-1998)
1.2.1. Seibukai: creada por Kinei Nakasone (1936-2002)
1.2.2. Yubukan: creada por Suekichi Naito (1946)
1.2.3. Jinbukan: creada por Katsuyoshi Kanei (1948)
1.3. Senbukan: creada por Seiko Fukuchi
1.4. Shobukan: creada por Masanobu Shinjo (1938-1993)

2. Shinkokai: creada por Seiko Kina (1911)

3. Meibukan: creada por Meitoku Yagi (1912)

4. Jundokan: creada por Eiichi Miyazato (1922-1999)
4.1. Sebukan: creada por Masafuni Suzuki (1928-1991)
4.2. Seibukan: creada por Kuniyuki Kai (1943)

5. Itokazukai: creada por Yoghi Itokazu

6. Kobukan: creada por Choshin Ichimine

7. Shorei-ryu: creada por Yoshiyuki Uematsu (1948)

8. Goju-kai: creada por Gogen Yamaguchi (1909-1989)
8.1. Kendukan: creada por Shozo Ujita (1917)
8.2. Yuishinkan: creada por Kisaki Tomuharu (1920-1996)
8.3. Seigokan: creada por Seigo Tada (1922-1997)
8.3.1. Kyokai: creada por Ron Yamanaka (1943)
8.3.2. Genshukan: creada por Genshu Nombra
8.4. Kyokushinkai: creada por Matsutatsu Oyama (1923-1994)
8.4.1. Kakutojutsu: creada por Kenji Kurosaki
8.4.2. Oyama-ryu: creada por Shigeru Oyama (1935)
8.4.3. Ashiharakaikan: creada por Hideyuki Ashihara (1994-1995)
8.4.3.1. Enshin-ryu: creada por Yoko Ninomiya (1945)
8.4.3.2. Seidokaikan: creada por Kazuyoshi Ishi
8.4.3.3. Shintajikudo: creada pr Makoto Hiro
8.4.4. Seishinkaikan: creada por Masashi Aoyagi (1955)
8.4.5. Shidokan: creada por Yoshiji Soeno
8.4.6. Byakurenkaikan: creada por Masayasu Sugihara
8.4.7. Gyakushin: creada por Terumoto Yamazaki
8.4.8. Daidojuku: creada por Takashi Azuma
8.4.9. Satojuku: creada por Katsuaki Soto
8.4.10. Toshinkaikan: creada por Yuji Shimizu
8.5. Seiwakai: creada por Shuji Tazaki (1933)
8.5.1. Kanwakai: creada por Akio Takahashi
8.6. Shirenkan: creada por Tameyoshi Sakamoto (1937)

5.6.3.1. Shito-ryu de Kenwa Mabuni

Nacido en la villa de Shuri, Kenwa Mabuni (1889-1952), ha sido formado íntegramente por los maestros Anko Itosu y Kanryo Higaonna aunque también estuvo influenciado por los maestros Go Kenki y Seiko Fujita (1899-1966), un experto de "Nin-jitsu", Kenwa Mabuni creó su escuela en el año 1928 y tuvo como alumnos a Yoshiaka Tsujikawa (1916), Kenei Mabuni (1918) Ken Sakio (1922), Manzo Iwata (1924-1993), Kenzo Mabuni (1927) y también otros, creadores de estas escuelas:
1. Shintojinen-ryu: creada por Yasuhiro Konishi (1895-1983)

2. Motobu Ha Seishinkai: creada por Kosei Kuniba (1900-1959)
2.1. Hayashi Ha: creada por Teruo Hayashi (1924-2004)
2.2. Kuniba-kai: creada por Shogo Kuniba (1935-1992)
2.3. Kotaka Ha: creada por Chuzo Kotaka
2.4. Keishinkai: creada por Yoshiharu Yohida
2.5. Shobukan: creada por Kayo Kyoshin
2.6. Nanbukai: creada por Kenpei Uemura
2.7. Koseikai: creada por Kosei Yamamoto
2.8. Kenseikai: creada por Kasunobu Iwasaki

3. Shito-ryu Kempo: creada por Kanei Uechi (1904)

4. Itosukai: creada por Ryusho Sakagami (1915-1993)
4.1. Seikokai: creada por Seiko Suzuki

5. Shukokai: creada por Chojiru Tani (1921-1998)
5.1. Gishinkan: creada por Haruyoshi Yamada (1938)
5.2. Kenshikan: creada por Kenji Kusano (1942)
5.3. Sankukai: creada por Yoshinao Nanbu (1943)
5.4. Ryushinkan: creada por Takeshi Masuyama
5.5. Kofukan: creada por Chojiro Tani (hijo)
5.6. Rembukan: creada por Hatsuo Sotokawa

6. Shingikai: creada por Yasue Taiga

7. Seikikai: creada por Katsu Watanabe

8. Shiraishi Ha: creada por Tsunetaka Shiraishi

9. Nihon Kenpo: creada por Maseru Sawayama

10. Kenshukai: creada por Eiji Ogasawara

5.6.4. Otras escuelas

Existen en Okinawa diversas escuelas que por su procedencia directa del contexto de China desde tiempos remotos hasta incluso más recientemente, han supuesto una genealogía paralela que generalmente, ha sido transmitida en secreto dentro del seno de una familia de generación, a pesar de la gran proliferación de escuelas que se produjo entrando ya el siglo XX. Desde luego no han gozado de la popularidad de aquéllas, pero su posición inclasificable dentro de un árbol genealógico hace que no por ello sean menos importantes o conocidas para el conjunto del Karate, tanto por su valor histórico como por su valor técnico.

5.6.4.1. Motobu-ryu de Seikichi Uehara

Nacido en la villa de Naha, Seikichi Uehara (1903), ha sido quien le dio el nombre a esta escuela si bien la historia de esta escuela comienza con el rey de Okinawa Sho Koshin, un monarca que reinó en Okinawa entre los años 1648 y 1669. Desde este maestro se ha venido transmitiendo a través de la familia real una línea de sucesión hasta que el maestro Choyu Motobu le enseñó su escuela a Seikichi Uehara.
Tuvo como alumno a Shian Toma (1930) y también otro, creador de esta escuela:
1. Bugeikan: creada por Seitoku Higa (1921)

5.6.4.2. Kojo-ryu de Saikyo Kojo

La historia de esta escuela comienza con Kojo Uekata, quien estudió el Kempo con un militar chino alrededor del año 1665. Desde este maestro se ha venido transmitiendo a través de la familia Kojo una línea de sucesión hasta que el maestro Saikyo Kojo (1873-1941) le dio el formato de una escuela de Karate.

5.6.4.3. Ryuey-ryu de Norisato Nakaima

Nacido en la villa de Naha, Norisato Nakaima (1850-1927), fuen un "chikudun pechin" que a la edad de diecinueve años pudo aprender directamente el Kempo con el mismo maestro que tuviera Kanryo Higaonna, el maestro Ryu Ryuko. Siguiendo la tradición familiar la escuela fue transmitida a su hijo Kenchu Nakaima (1867-1945) y de nuevo a su hijo Kenko Nakaima (1911-1994).

5.6.4.4. Uechi-ryu de Kambun Uechi

Nacido en la villa de Naha, Kambun Uechi (1877-1948), estudió el Kempo en la provincia china de Fujian bajo la tutela del maestro Sushiwa (1874-1926) para volver a Okinawa y enseñar su concepción del Arte Marcial. Después de este periodo, el maestro Kambun marchó al Japón durante una temporada hasta que retornó a Okinawa para enseñar su escuela de Karate.
Siguiendo la tradición familiar la escuela fue transmitida a su hijo Kanei Uechi (1911-1991) aunque tuvo como alumno a Ryuyu Tomoyose (1897-1970). Creó su escuela en el año 1933.
Cabe destacar que Kanei Uechi tuvo como alumnos a los creadores de estas escuelas:

1. Shohei-ryu: creada por Shigeru Takamiyagi (1937)
2. Shinkokai: creada por Takenobu Uehara
3. Shubukan: creada por Seisho Yonamine
4. Kenyukai: creada por Kiojide Sinjo
5. Okikukai: creada por Tsutomu Nakahado
6. Pangainoon-ryu: creada por Seiko Itokazu
7. Mushindo-ryu: creada por Ryusho Otomo
8. Hozonkai: creada por Minoru Miyagi
9. Hoshin-ryu: creada por Masakazu Miyagi

La expansión del Karate se hizo imparable y en la década de 1960 surgieron ya las primeras competiciones fuera del ámbito del Japón en donde selecciones de las diversas federaciones de cada país se enfrentaron en el escenario de los primeros campeonatos continentales y mundiales. Reflejo de esto fue que en el año 1966 se celebró el primer campeonato de Europa y en 1970 el primer campeonato del mundo.

6. LA EXPANSIÓN DEL KARATE

La primera noticia que se posee de la toma de contacto del Karate con el mundo occidental data del año 1927, cuando gracias a un alumno del maestro Anko Itosu y teniente del ejército japonés llamado Kentsu Yabu de vuelta de los Estados Unidos donde viajó por asuntos de negocios, hizo escala en la isla de Hawai cuando regresaba a su patria y fue persuadido por un grupo de okinawenses que allí residían para que se quedara durante una temporada y enseñara Karate.

6.1. Por Estados Unidos y Europa

Habría que citar el año 1948, recién acabada la Segunda Guerra Mundial, como la fecha en la que el Karate fue introducido en Estados Unidos. En efecto, a raíz de un oficial de las Fuerzas Armadas de este país que preguntó si el maestro Gichin Funakoshi pudiera enseñar el Karate durante la estancia de tres meses, fueron enviados los alumnos de éste, quienes a la posterioridad acabaron por instalarse. No obstante otra vía de introducción del Karate en los Estados Unidos supuso sin duda el que este país tuviera una base militar en la isla de Okinawa, en donde los militares habiendo aprendido este Arte Marcial a su regreso a u tierra no dudaron en enseñarlo. Posteriormente introdujo el Karate el maestro Masutatsu Oyama en el año 1952 a partir de una gira que realizó a lo largo y ancho de la nación con unas demostraciones con gran vistosidad y espectáculo.
La aparición del Karate en Europa presenta rasgos completamente distintos de los que caracterizaron su implantación en Estados Unidos debido sobretodo, al carácter más tradicionalista y poco dado a realizar fusiones de escuelas y sobretodo de crear de nuevas por parte de occidentales.
Fue en el año 1948 cuando a partir de Henri Plée, decidido a aprender Karate, viajó a Japón y traerse para la capital francesa de París los conocimientos de este Arte Marcial y fundar su propio dojo en el año 1952. A partir de aquí el Karate tuvo un éxito de tal envergadura que ya en el año 1954 la "Fédération Française de Judo et Arts Martiaux Affinitaires" tuvo que incluir un departamento ante el número incipiente de practicantes.
Ahora bien, la primera vez que un maestro de Karate pisó Europa fue a cargo de una invitación realizada por Henri Plée al maestro Tetsuji Murakami, un alumno de Gichin Funakoshi. A partir de entonces se recibió con interés cualquier maestro de Karate, que en sus principios estuvo protagonizada por Yoshinao Nanbu, Taiji Kase, Hirokazu Kanazawa, Hiroo Mochizuki y otros tantos en forma de cursillos o seminarios.
El número de practicantes había sido enormemente y en 1966 se creó la "European Karate Union" (E.K.U.) y paralelamente la "World Union of Karate-do Organisation" (W.U.K.O.), alcanzando su reconocimiento por el Comité Olímpico Internacional (C.O.I.) en el año 1985, aunque todavía quedaba pendiente la unificación de todo el Karate mundial para que se abriera el capítulo de este Arte Marcial dentro del movimiento olímpico. Se trataba de la "Internacional Tradicional Karate Federation" (I.K.F.) liderada por el maestro Nidetaka Nishiyama, un alumno del maestro Gichin Funakoshi. Como consecuencia de esta discrepancia, la ahora "World Karate Federation" (W.K.F.) perdió el reconocimiento del C.O.I. hasta que en el año 1999 se volvió a conseguir. Sin la I.K.F., la W.F.K. recuperó su prestigio y retomó un rumbo nuevo que intrínsicamente ha repercutido en el Karate como deporte, consiguiendo que el 11 de octubre del año 2000 se transformara profundamente un reglamento con cuarenta años de existencia.

6.2. Por España y Cataluña

Parece ser que la historia del Karate en nuestro país comienza en el año 1957, cuando Manuel Palacios decidió marchar a la ciudad de París para practicar este Arte Marcial bajo la tutela de Minoru Mochizuki y así en el año 1959 realizar las primeras clases en Santander. Como ocurriera anteriormente, también en España el primer maestro de Karate japonés que visitara nuestras tierras fue Tetsuji Murakami.
Seguidamente en el año 1961, Luis Zapatero haría lo propio introduciendo el Karate en la ciudad de Zaragoza cuyos practicantes ya realizaron diversas demostraciones públicas hacia el año 1963 en otras ciudades de España. En el periodo de 1960 a 1970, España se vio enriquecida con la afluencia de maestros japoneses que se instalaron en nuestra geografía tales como Atuso Hiruma (Shoto-kai), Yosuke Yamashita (Goju-kai), Choyu Hentona (Goju-ryu), Yasunari Ishimi (Shito-ryu), Hiromichi Kohata (Gensei-ryu), Osamu Auki (Shotokan), etc.
En Cataluña los primeros pasos del Karate anduvieron de la mano de Vicente del Olmo, Fernando Termes y Joaquín Yrayzoz, quienes bajo la supervisión del maestro francés Raymond Thomas en el año 1967 acudieron a las primeras clases en el Centro Cultural de los Ejércitos. Sucesivamente fueron apareciendo diversos maestros japoneses que se fueron afincando en Cataluña tales como Masayuki Kuninaga (Shito-ryu), Yoshihito Sakai (Goju-kai), Kozo Mizoguchi (Kushin-kai), Eiji Kaji (Shotokan), Akio Shuto (Kushin-kai) y Yoshiho Hirota (Shito-ryu).
De la época en la que hablamos, es decir, desde finales de la década de 1960 hasta finales de 1970 surgieron los actuales maestros del Karate catalán, en sucesivas generaciones a partir de este conglomerado de maestros pioneros, entre los que podemos citar a Josep Bosch, Juan Gil, José Martínez, Basilio Serrano, Manuel Chamorro, Francisco Torres, todos procedentes de la escuela Shotokan; Manel Francàs, Rafael Serrano, Jordi Castellví, Vicente Sánchez, Santiago Bayo, José Rubio, José Fernández, Merecedes Cañoto, todos procedentes de la escuela Kyokushinkai; Hermenegildo Camps, Félix Carcasota, Andrés Puente, Leoncio García, Deogracias Medina, Miguel Fernández, María Victoria, Santiago Cerezo, todos procedentes de Shito-ryu y Antonio Casas, Fernando Llamas de la escuela Sankukai.
Continuando con la línea de sucesos que conformaron la historia del Karate en España, no sería hasta en el año 1968 cuando se creara el Departamento Nacional de Karate dentro de la Federación Española de Judo, gracias a la maniobra de los maestros pioneros de este Arte Marcial en Cataluña como fueron Vicente del Olmo, Joaquín Yraizoz y Fernando Termes. Y así llegamos al año 1970, fecha en que se celebró el primer examen de cinturones negros de Karate en España así como el primer Campeonato de España de Karate, cuya fase final fue presidida por el entonces Príncipe de España Don Juan Carlos I y acompañado por el delegado nacional de Educación Física y Deportes, Don Antonio Samaranch. Hasta estas fechas el Karate tuvo que sortear numerosos obstáculos por su falta de incomprensión, desde la prohibición hasta la ignorancia propia de la época de la que hablamos, ofreciendo una imagen distorsionada, como que desarrollaba la violencia, que si entorpecía el crecimiento de los niños o que si se pertenecía a sectas esotéricas y a conductas extrañas, debiendo poseer un certificado de la Policía por buena conducta para poder practicar este Arte Marcial. En estos tiempos cualquier maestro de renombre internacional que visitaba nuestras tierras veía colmadas sus expectativas ya que a sus cursillos venían karatekas de las más variadas escuelas, con el único propósito de enriquecerse.
En el terreno de los primeras competiciones de kumite se mezclaban los maestros de Karate y de Taekwondo en un escenario donde la dureza de la realidad de las mismas, destacaba fundamentalmente.
Finalmente en 1979 se crea la Federación Española de Karate (F.E.K.) y por defecto la Federación Catalana de Karate (F.C.K.).

 

FILOSOFÍA

 

1. LAS BASES DE LAS ARTES MARCIALES


Como punto de partida para hablar de las Artes Marciales que aglutinas el concepto en idioma japonés de "Budo", habría que hacer mención especial que la palabra "marcial", procede del Dios mitológico griego "Marte", es decir, el Dios de la Guerra.
A decir por los datos históricos que se poseen, este término de carácter puramente occidental se comenzó a emplear en Inglaterra a partir del año 1477 cuando el escritor Geoffrey Chaucer se pronunció por una definición que aglutinara el campo de los sistemas de combate, sistemas en los que había sido educado. Respecto al vocablo "arte", todo parece indicar que ineludiblemente se asoció a "marcial" como un binomio añadido que refleja un concepto intrínseco de educación o formación.
Dicho esto, de lo que se trata definir es que bases son comúnmente uniformes en las Artes Marciales orientales para ubicarnos en el contexto que genéricamente comparten.


1.1. ¿QUÉ ES UN ARTE MARCIAL?

El Arte Marcial ha sido ante todo en Oriente, un método preparatorio del cuerpo para su unión con el espíritu que en su origen constituía una parte fundamental de la educación religiosa del Budismo, que influenció a los primitivos sistemas de combate perfeccionándolos.
En Japón estos sistemas de combate o Artes Marciales fueron denominados en la edad media bajo el término genérico de "Bujutsu" o "técnicas guerreras" para en la edad moderna pasar a conocerse como "Budo". Desde luego esta definición nos facilitará el camino para comprender el término "do" de Karate-do y como y porque fue incluido.


1.2. LOS COMPONENTES DE LAS ARTES MARCIALES

Se trata de visualizar aquellos componentes que desde el nacimiento de las Artes Marciales han ido de la mano, sin que ninguno en concreto, cobre ninguna prioridad sobre los demás. Las Artes Marciales surgieron en su primigenia como un método de educación física, impregnadas de una filosofía bajo un concepto de defensa personal.

1.2.1. La educación física

Basado en los principios del movimiento humano el Karate-do ha sido ineludiblemente un sistema de acondicionamiento atlético del que los antiguos maestros de artes Marciales ya tuvieron conocimiento.
El maestro Gichin Funakoshi dijo: "La naturaleza del Karate-do es tal que requiere que el cuerpo se mueva en todas las direcciones en contraste, por ejemplo, con el énfasis de los movimientos de los brazos y de las piernas cuando saltan. No hay ninguna necesidad de preocuparse por el desarrollo de una parte del cuerpo en el Karate-do, y el hecho de fortalecerse uniformemente debe ser considerado como uno de los beneficios.
El valor del Karate-do como un entrenamiento físico puede ser demostrado fácilmente con los tests científicos y casi después de un año de practicarlo, donde cada cual puede observar por si mismo la mejora de su condición comparándola con su estado anterior del entrenamiento en el Karate-do."

1.2.2. La defensa personal

Basado en la religión budista los movimientos que en un principio eran técnicas respiratorias y técnicas de defensa y ataque, acabaron por desarrollarse hasta tal magnitud que han supuesto una defensa personal muy sofisticada.
El maestro Gichin Funakoshi dijo: "Casi todas las criaturas vivas poseen algún mecanismo para defenderse pero donde este no se ha desarrollado, el más débil ha sido derrotado. Si los mamíferos más débiles como los pájaros, los insectos y las plantas tienen su especialización, ¿no debería estar preparado también el hombre?. Para protegernos tenemos que encontrar un método que le dé al débil el poder para poder defenderse frente oponentes más fuertes.
Entre las ventajas del Karate-do como autodefensa se encuentra que no se necesitan armas, pudiéndolo practicar las personas mayores o enfermas. Una persona puede protegerse eficazmente aún teniendo poca fuerza natural."


1.3. LAS INFLUENCIAS DE LAS ARTES MARCIALES

A lo largo de su desarrollo y expansión por todo Oriente, las Artes Marciales fueron adaptándose en cada país a razón de la cultura e idiosincrasia de la que procedían, para posteriormente, adaptarse de nuevo otra vez. Este continuo flujo de influencias trajo consigo que, éstas, fueran estratificándose a lo largo y ancho del espacio y del tiempo.

1.3.1. Las religiones

El proceso que tuvieron las religiones ha sido relevante en el proceso del desarrollo del Arte Marcial, pero únicamente desde el prisma de cómo sus filosofías impregnaron al mismo. Si ya sabemos que el Arte Marcial estuvo influenciado por el Budismo en la India, está categóricamente probado que al introducirse en la China, estuvo parejo con el Taoísmo. Estas religiones, profundamente marcadas por la visión natural de los acontecimientos que rigen el universo, fueron sin duda las que unidas a su misticismo, originaron y catapultaron una forma de combate que abarca también el campo del pensamiento. En el contexto de China, donde ambas religiones se mezclaron para que luego lo heredara de algún modo el Karate-do, el Budismo cimentado en las enseñanzas a través del rigor de la autodisciplina física, dio pie al Gaika Kempo mientras que el Taoísmo orientado hacia la longevidad del ser humano dio pie al Naika Kempo. Ambas sin embargo con el trasfondo de unos ejercicios místicos en forma de tablas que actualmente conocemos como los katas.

1.3.2. Los animales

El aspecto de la influencia de los movimientos de los animales en las Artes Marciales en Oriente es, con diferencia, un elemento que se diferencia respecto a las de Occidente. Y todo parece señalar que fue a raíz de la visión natural que tuvieron los antiguos maestros de Artes Marciales como una herencia indiscutible de sus respectivas religiones, que se enriquecieron con la forma sofisticada de combatir de los animales. Como es sabido, el hombre, carece de la infinidad de recursos que posee la madre naturaleza, lo cual unido a su mayor coeficiente de inteligencia hace que, éste haya hecho un acopio de métodos adaptados a su morfología humana. Todo esto no hubiera sido posible si no es mediante unas determinadas religiones que colocaran al hombre en el espíritu de la naturaleza, de forma que pudiera sentirse integrado plenamente y porque no, conociendo los aspectos combativos de los animales. De hecho desde la más remota antigüedad en Oriente, los maestros de Artes Marciales han simbolizado los movimientos y las diferentes superficies del cuerpo humano de los diversos animales.

1.3.3. Los cinco elementos

El aspecto de los cinco elementos en el proceso de formación de las Artes Marciales ha ido unido desde los principios de la gestación de éstas, si tenemos en cuenta que fueron en un principio también sistemas preventivos de autorregulación de la salud. No obstante desde la más remota antigüedad, las técnicas respiratorias con la finalidad de estimular la circulación de la energía o "ki" que activaban ciertos órganos internos del cuerpo según movimientos preestablecidos, han ido parejos a las Artes Marciales. Y es que su herencia ha supuesto el conocimiento del que todos los maestros de la antigüedad se han servido para paliar entre otras cosas, los traumatismos provocados durante el proceso de entrenamiento previos conocimientos de medicina tradicional y del equilibrio de la energía mediante el formalismo del ying y del yang.

 

2. LAS BASES DEL ARTE MARCIAL DEL KARATE-DO


En este capítulo de lo que se trata es de definir las bases sobre las que se asienta el Arte Marcial del Karate-do con el propósito de ubiar lo que le es de cuño propio.

 

2.1. ¿ QUÉ ES EL "KARATE"?

El Karate es un Arte Marcial destinado al desarrollo global del individuo, de tal manera que, el mismo karateka se vea capacitado para superar cualquier obstáculo, tangible o intangible. Sin embargo el Karate-do es además una disciplina consagrada a la autodefensa que se realiza con las manos desnudas y la mente vacía, en un sentido físico y mental respectivamente. Lógicamente para tal fin, sólo el adiestramiento adecuado transforma las diferentes partes del cuerpo en armas eficaces, capaces de ser controladas conscientemente mediante una sistemática preparación para alcanzar este autocontrol.
A la pregunta ¿qué es el Karate? El maestro Kenei Mabuni en su libro "Karate-do Shito ryu" dijo: "El Karate procede del arte de combate a mano desnuda transmitiendo secretamente después de mucho tiempo en la isla de Okinawa. Se trata de un sutil arte de autodefensa que permite derrotar al enemigo a través de técnicas muy diversas utilizando diferentes partes del cuerpo de una manera racional y eficaz. Pero el verdadero Karate-do no es un simple sistema de combate. Su primer objetivo es el de forjar el cuerpo y el espíritu. De hecho este arte fue practicado y profundizado históricamente con el fin de conseguir la dignidad de un sabio."


2.2. ¿ QUÉ ES EL "DO"?

Si al Karate lo despojamos de posiciones, defensas, ataques de mano y pie, no queda mucho. Pero si se ahonda bajo el prisma del Karate-do, a este Arte Marcial le queda el "camino" de la conducta moral y los valores más altos del individuo cosechados tras años de entrenamiento siendo por consiguiente la comprensión y dimensión más alta que este Arte Marcial posee. De hecho "do" se traduce por camino, vía, búsqueda, estudio o disciplina componiéndose este ideograma de dos signos o radicales en donde el superior representa una cabeza con los cabellos arreglados como referencia "al jefe principal" y el inferior simboliza el hecho de "caminar hacia un ideal".
En Japón toda manifestación artística como el "shedo" o la caligrafía, el "zengu" o la pintura y el "Budo" o las Artes Marciales contienen un mínimo de reglas que se pueden resumir en una básica, y es la de respetar o que se podría llamar "la esencia de la actividad". A partir de aquí surgen ciertas directrices que tratan de captar directamente el sentido íntimo de porque o tal cosa se efectúa de cierta forma concreta. Esta forma de ritualizar responde al interés implícito de que para conocer con detenimiento algo, en Oriente, hay que introducirse en su espíritu, colocando para ello al practicante en la ausencia de las palabras y que por medio de la experiencia, aprenda. Es decir, con un patrón determinado y cristalizado por el paso del tiempo, la finalidad de los rituales artísticos no es sino el valor educativo que esconden, cuidando los mínimos detalles que expresan el perfeccionamiento del carácter mediante una férrea disciplina mental. Por este motivo la finalidad del Karate-do y su manifestación no ha de ser entendido necesariamente por su única utilidad intrínseca, sino que esconde un código de conducta moral. De esta manera el Karate-do y su manifestación ha de servir ante todo para el deleite de la propia persona animada por un impulso que es en definitiva, la fuente de su inspiración que trata de dar forma a algo que no siempre llega a entender.
Y es que el "do" o "camino", lejos del concepto de "jutsu" o "técnica", es un término que desde principios del siglo XX ha invadido las Artes Marciales japonesas, si bien parece ser que al entroncar con el modelo de tipo occidental se ha venido degradando. Es por este motivo que es muy importante analizar su contenido, tanto para conocer su procedencia como para conocer las repercusiones que conlleva, que son en suma, las directrices que nos legaron los antiguos maestros de Artes Marciales y que nunca se han de olvidar. El "do" es pues una dirección a seguir mediante el arte del Karate-do que se puede extender en todos los terrenos de la vida de un individuo, siendo por tanto un concepto no exclusivo.
En Karate-do a través sobretodo de los movimientos simbólicos de las katas, el individuo redescubre esta forma de hacer las cosas como tantos otros antes que él dejaron sus experiencias para que todos aprendieran. Así entendido, el Karate-do cobra un significado que es perdurable si a lo largo del hilo conductor una cadena de personas encontraron el "camino" para llevar a buen término sus impulsos, que no tiene más valor que cualquier otro, porque para conocerlo hay que recorrerlo y donde cada enseñanza se añade al "do" de cada persona.
A la pregunta ¿qué significado tiene la palabra "do"? el maestro Kenji Tokitsu en su libro "La voie du Karate" dijo: "La palabra "do" se traduce habitualmente por términos como camino, vida, disciplina… pero ninguna de estas palabras refleja completamente el significado cultural que el "do" posee. Me parece que para estas palabras la noción del "do" se expresa abstractamente, parcialmente, superficialmente, pero pierde su contenido si se analiza con detenimiento. La noción es en efecto conocida en la cultura japonesa como una vida que se dirige hacia un estado del espíritu liberando las facultades humanas en los diversos campos de las artes: es el estado espiritual que puede ser alcanzado por la profundización de una disciplina. El proceso de perfeccionamiento en una disciplina cualquiera es el cumplimiento de la personalidad entera, en armonía con el mundo humano y también con la naturaleza."
En una cita el maestro Gogen Yamaguchi dijo: "Armonía es la palabra clave en nuestra filosofía. Yo no creo en las Artes de lucha como violencia, pues la lucha es un Arte a través del cual intercambiamos una comunicación usando nuestros cuerpos. El cuerpo es el aspecto duro y la mente el aspecto blando del ying y del yang."
En una cita el maestro Gichin Funakoshi dijo: "El correcto entendimiento y uso del Karate, es el Karate-do. Quien realmente entrena y comprende este "do", no será conducido fácilmente a una pelea. Los estudiantes de cualquier Arte, incluyendo el Karate-do, no deben olvidar nunca el desarrollo de la mente y el cuerpo."


2.3. LAS REPERCURSIONES DEL "KARATE-DO"


A la pregunta ¿qué utilidad se le debe dar al Karate-do? El maestro Gichin Funakoshi dijo: "Las drogas fuertes son peligrosas. El veneno temible. Sin embargo no hay una sola persona en el mundo de la medina que abogue por suprimir las drogas. El peligro de las drogas y los venenos depende de su uso, y aplicados correctamente pueden ser de gran utilidad. El Karate-do, usado impropiamente, es ciertamente peligroso y dañino. Pero por la misma razón de que es peligroso, el Karate también, si se aplica adecuadamente, puede dar resultados de gran valor. Cuando a un paciente se le receta una medicación poderosa, se le hace comprender su naturaleza y se le enseña su uso correcto. De la misma forma, a aquellos que aprenden Karate-do se les debe enseñar a comprenderlo desde el principio e instruirles en su uso apropiado. La correcta comprensión del Karate y de su uso es el Karate-do".
A la cuestión de las características del Karate-do, en la conferencia del 28 de diciembre de 1928 en la ciudad de Osaka, el maestro Chojun Miyagi dijo: "El Karate-do tiene las siguientes ventajas:
- Puede practicarse en un espacio reducido.
- Puede practicarse solo o en grupo.
- Su práctica no requiere demasiado tiempo.
- Mediante una oportuna selección de las formas, cada cual puede practicarlo según su fuerza física, su sexo o edad.
- Se practica a mano desnuda o recurriendo a aparatos sencillos y poco costosos,
- Es un método eficaz para estar en forma y mejorar la salud.
- Forma un espíritu indómito como resultado del entrenamiento del cuerpo y la mente."
En una cita de carácter formativo el maestro Gogen Yamaguchi dijo: "Yo enfatizo en el Karate-do como arma educacional. La cosa más importante es el ser humano y la estabilidad de la humanidad. Nosotros pensamos que a través de la filosofía del Karate-do podemos ayudar a esta estabilidad de la humanidad y mejorarla."

 

3. LOS ELEMENTOS DE LA PRÁCTICA DEL KARATE-DO


El entrenamiento del arte del Karate-do supone de algún modo el conocimiento de muchos y variados elementos que son puestos en práctica mediante una terminología variada y específica.


3.1. LOS ELEMENTOS FÍSICOS


Son aquellos elementos físicos palpables con los que no se puede comprender el Arte del Karate independientemente de las diversas terminologías que han ido surgiendo a través de las diversas escuelas. No obstante cabe mencionar aquí que todo este tipo de recursos surgieron en la etapa propia de la expansión del Karate-do, es decir hacia el siglo XX, teniendo que buscar la génesis de estos elementos cuando entronca con las Artes Marciales japonesas, sobretodo del Judo y del Kendo.

3.1.1. El lugar de entrenamiento: el Dojo


Desde la noche de los tiempos en la India se ha podido establecer que el primitivo Arte Marcial que se entrenaba en un lugar apropiado y rodeado con el misticismo propio de la civilización oriental. Y aún actualmente es posible observar en la India como el "kalari" o "lugar de entrenamiento", supone una sala de carácter sagrado donde el practicante, al entrar, saluda al "gurukal" o "maestro" y seguidamente se arrodilla ante él para tocarle los pies con sus manos. Posteriormente el practicante procede a purificarse con agua y fuergo ante diferentes altares allí expuestos. De forma parecida en la China, los monjes budistas se reúnen en un recinto sagrado para delante de las deidades y demás maestros antecesores, ejercitarse en la práctica del Arte Marcial así como para las prácticas de la meditación y las ceremonias. En Okinawa este espacio físico no parece haber tenido la consideración que tuvo en la India y en la China, no habiendo sido vinculado al Karate-do hasta bien entrado el siglo XX, como lo demuestra que se practicaba con un maestro en el patio de su casa o en sus exteriores y con pocos compañeros de entrenamiento.
En Japón, dada la influencia de la religión budista en las Artes Marciales los antiguos maestros adoptaron a partir del siglo XV el nombre de "dojo" o "lugar para encontrar el camino" como el lugar donde se entrena, y que frecuentemente solía ser el patio de un templo o un espacio abierto de algún castillo medieval. En términos tradicionales el dojo se encuentra orientado de este a oeste, siendo al norte el lugar desde donde el "sensei" preside la sala y donde se encuentra el "shomen" o lugar de honor, y el sur o "shimoza", el sitio por donde escalonadamente efectúan su entrenamiento los practicantes. Normalmente el "shomen" va acompañado de símbolos del Arte Marcial y de la escuela que se practica así como imágenes de maestros venerados. Esta ubicación no es alegórica y responde desde el punto de vista de la arquitectura a la mejor orientación posible para una sala de entrenamiento para el combate, ya que impide el deslumbramiento que produce la luz solar de este a oeste.
Común a todas las Artes Marciales, la práctica del Karate-do en el "dojo" es proporcional al entrenamiento no solo físico sino moral, en un ambiente de disciplina y respeto que predisponga al estudio constante y serio. Solo de esta forma se puede aprender el arte del Karate-do en toda su extensión como un lugar que cobra el carisma de toda una institución.


3.1.2. El uniforme de Karate-do: el Karategi y el Obi

El origen del traje de Karate-do, conocido más popularmente como "karategi" o "uniforme de Karate-do", parece encontrarse en la tradición religiosa de los monjes budistas de la India, quienes como ropa interior, portaban una prenda de color blanco como símbolo de su pureza. Como es natural esta indumentaria pasó de la India a la China, donde los monjes budistas del monasterio de Shorinji la siguieron manteniendo, pero no sin embargo cuando el Arte Marcial se introdujo en Okinawa. Aquí el entrenamiento del Karate-do se efectuaba frecuentemente con pantalón corto y el torso desnudo e incluso solo con ropa interior, y no es de extrañar si tenemos en cuenta que el clima de Okinawa es subtropical húmedo.
No obstante algunas cosas cambiaron cuando poco a poco el Karate-do se fue introduciendo en Japón, circunstancia que hizo que absorbiera parte de la tradición de las Artes Marciales japonesas. Todo empezó cuando el 17 de mayo del año 1921 se curso una invitación al maestro Gichin Funakoshi para que realizara una exhibición de su Arte Marcial en el Butokuden. Improvisadamente, el maestro confeccionó el primer traje de Karate-do basado en el patrón del traje de Judo pero con una tela de menor espesor. Compuesto por la chaqueta o "uwagi" y el pantalón o "zubon", esta vestimenta se encuentra disuadida sin embargo en la profunda tradición japonesa del "kimono", donde las directrices dicen que se debe solapar el lado izquierdo sobre el derecho. La razón estriba en que en el Japón, simbólicamente hablando, la persona que lleva de tal forma esta vestimenta significa que se encuentra vivo, en tanto que cuando fallece se le solapan los lados en sentido inverso. Al margen de estas vicisitudes, el karategi es para el practicante de Karate-do el uniforme oficial que representa su Arte Marcial con la clara alusión de higiene que debe ostentarse.
El origen del cinturón de Karate-do parece encontrarse en los fajines que llevaban los celebérrimos monjes del monasterio de Shorinji, que en última instancia ha derivado en las Artes Marciales japonesas. En Okinawa que se sepa el antecesor del "obi" fue este fajín pero colocado con mucho menos vistosidad y cuyo nudo era realizado igualmente a un costado del cuerpo.
Al igual que ocurriera con el karategi, el obi fue empleado en el Karate-do como en el resto de las Artes Marciales japonesas a partir de aquella exhibición que realizara el maestro Gichin Funakoshi en el año 1921 cuando para la misma, no poseía un cinturón con el que lo pudieran identificar entre el resto de las Artes Marciales japonesas. En tal circunstancia, el maestro Gichin Funakoshi planteó el problema al maestro Jigoro Kano, quien bajo su beneplácito permitió que portara el cinturón negro de Judo que a la posteridad, acabaría formando parte del uniforme oficial del Karate-do.
El cinturón, como es el caso del traje, debe guardar una estética propia que le es digna una vez realizado su nudo, del cual existen varias formas de colocárselo, debiéndose efectuar de forma que dejando caer sus dos extremidades ambos tengan la misma longitud y simetría sin permitir que sea un estorbo para el practicante. Una de las funciones indiscutibles que cumple el cinturón es de una naturaleza simbólica como corresponde la de identificar a su portador el nivel de madurez en Karate-do de acuerdo con el color y grado que encarna.

3.2. LOS ELEMENTOS SIMBÓLICOS

Existe en Karate-do un conjunto de normas de cortesía conocidas como "erigí" que conforman para la práctica del Arte Marcia, el acto de profunda educación y exquisitez que prepara el Karateka el estado de transición del mundo exterior a la actitud atenta requerida en el dojo, alejando para ello, pensamientos ajenos que interfieran en el entrenamiento.
Etimológicamente hablando el vocablo "rei" viene a expresar la idea de una mesa o un altar bien ordenado provisto de ofrendas que esperan la presencia de una divinidad, mientras que el vocablo "gi" representa al hombre correcto y bien educado como modelo a imitar.


3.2.1. El saludo formal: Rei

Es con diferencia la regla de oro de todas las Artes Marciales y Karate-do no es ninguna excepción, porque un karateka no puede entender su Arte si antes no ha comprendido el valor del saludo. Partiendo de la base que el saludo se puede efectuar con el cuerpo, inclinándolo, o verbalmente, mediante la voz "oss", el saludo erguido es el más comúnmente conocido y el que sin duda distingue al Karate-do el carácter de ser un Arte Marcial japonés.
En el caso del saludo erguido, se parte de los pies juntos donde los varones dejarán caer las manos lateralmente con los dedos estirados sobre la línea del pantalón en tanto que las féminas colocarán sus manos por delante, encima de los muslos. Para saludar se inclina la cabeza hacia delante, formando con el tronco un arco suave siendo válido para mostrar respeto a la sala de entrenamiento, al maestro y a los compañeros. Si el saludo no demuestra respeto tampoco será la forma de entender el Karate-do.
Uno de los aspectos heredados de la más pura tradición japonesa lo supone la forma ritual de sentarse o "seiza". De hecho "sei" significa "sentarse" y "za" quiere decir "correctamente" siendo imprescindible para ello partir de la posición erecta, colocando en primer lugar la rodilla izquierda en el suelo y posteriormente la derecha, con el busto vertical y las rodillas separadas aproximadamente un palmo de distancia mientras las manos reposan sobre las ingles con los dedos mirando hacia el interior, en el caso de los varones, en tanto que en el caso de las féminas éstas deberán colocar sobre los muslos siguiendo la estricta norma japonesa. Para realizar el saludo deberá colocar primero la mano izquierda en el suelo y después la derecha de forma que ambas formen un triángulo en donde la frente se balanceará hacia delante con suma tranquilidad. En este proceso la espalda mantendrá una postura lo más recta posible, sin levantar los glúteos de los talones, quedando en esta posición durante un breve instante en señal de profundo respeto.
La razón de todo este ritual es por razones de táctica. Al ser una práctica de profunda vocación en el Arte Marcial del Kendo, el sable o "katana" de sus practicantes, se encontraba situado en el lado izquierdo, no suponiendo durante el descenso del cuerpo al apoyar la rodilla izquierda en el suelo, ninguna molestia en el momento de desenvainar ante un eventual enemigo que atacara por sorpresa. Es por consiguiente un error, la colocación durante el seiza de colocar un pie encima del otro ya que ofrece una ventaja eventual en el caso de que fuera pisado puesto que uno aprisionaría al otro y limitaría la libertad de movimientos y contrarrestar un ataque inminente.


3.2.2. La expresión: Oss

El origen de la voz "oss" parece tener sus raíces en la palabra "osu", según el lingüista Mizutani de la Universidad de la ciudad japonesa de Nagoya, quien afirma que se trata de la contracción de la expresión "ohayo gozaimasu". En la antigüedad este término designaba literalmente la equivalencia a "temprano", a pesar de que con el tiempo a pasado a ser en Japón algo así como un "le saludo por vez primera" y para no volver a emplearlo más en el transcurso del encuentro entre dos persona. Es asimismo una expresión de una exquisita cortesía usada entre un círculo de personas que poseen cierto grado de intimidad, sobretodo del sexo masculino.
En el caso del Karate-do, "osu", y su deformación en "oss", debido quizás a la velocidad con que pronuncian los japoneses a los oídos de un occidental, es directamente entendido como una expresión de comprensión y lealtad tanto en el entrenamiento del Karate-do como fuera de sus fronteras.


3.2.3. Las jerarquias: Kyu y Dan

Es un hecho ineludible que en Karate-do el color del cinturón que lleva el practicante supone el grado de conocimiento que tiene de este Arte Marcial. Ya sabemos que el actual cinturón procede de la herencia del Judo y por extensión no es extraño que los grados de "kyu" y "dan" surgieran de este contexto. De hecho la primera noticia que se tiene de este sistema de grados procede de cuando el maestro Jigoro Kano otorgó a dos de sus alumnos en el año 1883 el grado de primer dan, aunque es sabido que para el grado de kyu únicamente existían el color blanco para los neófitos y el color negro para los expertos. Con posterioridad se fue implantando el color marrón para definir un color intermedio de experiencia en Karate-do, para con el tiempo acabar colocándose una escalera de colores que definían con más exactitud el nivel del practicante. Quizá por esto en el transcurso de los contactos que mantuvieron los maestros Jigoro Kano y Gichin Funakoshi, recibió éste último el siguiente consejo: "Debéis aplicar un sistema de grados si queréis dar una difusión del Karate". No en vano el maestro Funakoshi dio el grado de primer dan a su alumno Makoto Gima en el año 1924, para que otros maestros de Karate-do lo fueran vinculando progresivamente.
En el sentido simbólico de los colores se piensa que este espectro que va desde un color claro hasta el más oscuro, de acuerdo con la maestría que se va adquiriendo en Karate-do, fue dado a partir del momento en que el Judo así lo implantó en el año 1950 y porque en Japón, el color blanco era el equivalente al color de la estación de la primavera y de la pureza, el color azul equivale al verano, el color marrón al otoño y el negro al invierno. Los colores naranja y verde fueron implantados posteriormente.


CINTURÓN SÍMBOLO
Blanco Ingenuidad
Amarillo Descubrimiento
Naranja Ilusión
Verde Esperanza
Azul Realismo
Marrón Conocimiento
Negro 1º Dan Diplomado
Negro 2º Dan Experto
Negro 3º Dan Maestro
Negro 4º Dan Maestro avanzado
Negro 5º Dan Maestro experto
Negro 6º Dan Doctorado
Negro 7º Dan Gran Maestro
Negro 8º Dan Gran Maestro avanzado
Negro 9º Dan Gran Maestro experto
Negro 10º Dan Fundador o Jefe de una escuela


3.2.4. El maestro y los alumnos: Sensei y Sempai

Etimológicamente hablando el término "sensei" no encuentra la correspondencia debida con la traducción al castellano de "maestro". En efecto si se efectúa la traducción de estos ideogramas japoneses, "sen" significa "antes" y "sei" quiere decir "existencia", dando a entender que aquél que tiene una mayor experiencia en cualquier orden de la vida puede ser catalogado con el título de sensei. En el caso del Karate-do el vocablo sensei ha sido sistemáticamente empleado como aquél que posee unos conocimientos del Arte Marcial porque se ha entendido que ha emprendido el camino antes que los que le acompañan. A mayor abundamiento en el vocablo japonés de sensei puede observarse el silogismo de cómo su representación consiste en "un hombre que guía a una vaquilla" probablemente por medio de un anillo a través de la nariz del animal.
Mención aparte es la situación de los alumnos y el maestro en la sala de entrenamiento que, como todo en Karate-do, obedece a una rigurosa regla de ordenamiento jerárquico. De hecho los más altos grados que se encuentran en la sala han de estar dispuestos a la izquierda del sensei y del sempai y que también se encuentra en este lado. Esta disposición en la que se encuentran ambos frente al resto de los practicantes, no es gratuita y obedece a cuestiones de confianza y táctica. Como en el caso del seiza, el sempai goza de una lealtad inquebrante, y por tanto no se espera que el sensei sea traicionado. Sin embargo en la primera fila los que se encuentran ubicados a su derecha, los más recientes y que no gozan de la confianza plena, son los que en un supuesto ataque con la katana pueden ser contrarrestados convenientemente. Como vemos son formas de conducta puesta a prueba con cientos de años de antigüedad que afirman el lugar de cada uno de los practicantes en el dojo.

3.3. LOS ELEMENTOS DE ENTRENAMIENTO


Básicamente el desarrollo del Karate-do siempre ha ido ligado a las katas, que como veremos, insuflan una gran cantidad de filosofía por lo que representan. No es pues un tema que se deba tomar a la ligera en tanto en cuanto no existe el Karate-do sin katas. Entonces…¿por este motivo los antiguos maestros buscaron una herramienta para que el individuo se formara de cuerpo y de mente en un contexto donde el elemento de lucha es priori su finalidad principal?.

3.3.1. Las formas: las Katas

Las Katas han supuesto el tesoro de todas las Artes Marciales orientales y por ende, del Karate-do. No exentas de su propio simbolismo, las katas han sido asociadas con los más diversos paradigmas tales como formas naturales, combinaciones de números o actitudes que hay que tomar conciencia durante su práctica. Por ejemplo en la kata "unsu", que quiere decir "mano de nube", esta alegoría esta simbolizando el espíritu de ejecución de la misma a través de la observación, evocan el trueno; el viento es el cuerpo en contracción y expansión que también mueve estas nubes mientras que los pies representan la tierra.
No obstante conviene decir que con la introducción del Karate-do en el Japón durante la entrada del siglo XX, el maestro Gichin Funakoshi cambió el nombre de numerosas katas, a decir por la circunstancia de que un producto de origen chino no era del todo bien aceptado. E aquí pues veinticuatro kata de la tradición que fueron creadas antes de la llegada del siglo XIX, indicando en el lado izquierdo como es conocida la kata en Okinawa y su traducción así como en su lado derecho como es conocida la kata en Japón con su correspondiente significado. Asimismo se han indicado las katas que han surgido al unísono en dos de las villas antiguas de Okinawa.


 

 

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